Fueron días difíciles en los albergues para muchas familias que hoy ya están bajo un nuevo techo. LAPRENSA/D. LÓPEZ

A iniciar una nueva vida

María Antonia Alvarado ayer reunió sus escasas pertenencias y se montó junto con sus cuatro hijos a un camión de la Defensa Civil para ser llevada a Ciudad Belén

María Antonia Alvarado ayer reunió sus escasas pertenencias y se montó junto con sus cuatro hijos a un camión de la Defensa Civil para ser llevada a Ciudad Belén, lugar donde le entregarían una de las viviendas que han construido el Gobierno central y la Alcaldía de Managua para las familias que vivían en puntos críticos.

Ella llegó hace casi tres meses al albergue Padre Fabretto después que un muro perimetral de un residencial mató a nueve personas al aplastarlas en una noche lluviosa. Esa tragedia que ocurrió el 16 de octubre del año pasado en la capital estimuló a las autoridades de la comuna a evacuar a todas las familias que moraban cerca y que también estaban en peligro.

[doap_box title=»Unidad humanitaria» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]70 miembros de la Unidad Humanitaria de Rescate (UHR) participaron en el transporte de familias a Ciudad Belén, complejo habitacional ubicado en el Distrito Siete de la capital. También se utilizaron 21 camiones de la Defensa Civil. El traslado inició ayer a las 7:30 a.m. y estaba previsto a finalizar antes de las 5:00 p.m. Para hoy los horarios son similares. “La Alcaldía termina las casas y nosotros nos encargamos de llevar a las personas a Ciudad Belén de manera efectiva”, declaró un miembro de la UHR.[/doap_box]

En este refugio hasta ayer estaban 43 núcleos familiares, que fueron sacados del 18 de Mayo, 19 familias más del barrio Carlos Núñez, que hoy gozan de una casa nueva y sobre todo sin peligro.

Una historia similar tiene Roberto Clemente Brisuela. Él habitó durante más de cinco años en el barrio Carlos Núñez, exactamente en el cuerpo de un cerro, que en la época lluviosa amenazaba con derrumbarse.

“Vivimos con la posibilidad de un deslave, desde hace tiempo nos decían que nos iban a sacar, hasta que por fin lo hicieron gracias a Dios”, manifestó Brisuela.

Hoy está previsto que los miembros de la Unidad Humanitaria de Rescate (UHR) trasladen a 50 familias más del Padre Fabretto, para así no dejar ni una en este hogar improvisado.

 

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