Si alguna vez hubo dudas sobre la estrategia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), sus miembros más ricos están dejando a un lado ese problema.
La caída del precio costará a los 12 miembros de OPEP un total de 257,000 millones de dólares en ingresos perdidos este año, según la EIA. La OPEP no cambiará de rumbo aunque los precios bajen hasta 20 dólares el barril o que países no pertenecientes a la OPEP se ofrezcan a colaborar con reducciones en la producción, dijo el ministro del Petróleo de Arabia Saudita, Ali Al-Naimi, en una entrevista con el Middle East Economic Survey el 21 de diciembre.
La sobreoferta global es de dos millones de barriles diarios, o sea 6.7 por ciento de la producción de OPEP, según estimaciones de Qatar.
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Representantes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait enfatizaron una docena de veces en las últimas seis semanas que el grupo no reducirá la producción para frenar la mayor caída del crudo desde 2008. La estimación de Qatar para la sobreoferta mundial es una de las mayores de todos los países productores. Estos países en realidad quieren —y están logrando— más caídas en el precio como parte de un intento de acelerar reducciones por parte de los perforadores de esquisto estadounidenses, según Barclays Plc y Commerzbank AG.
El crudo cayó 48 por ciento el año pasado y ha declinado 34 por ciento desde que la OPEP confirmó su meta de producción el 27 de noviembre. Si bien comprime los ingresos para los miembros de OPEP en 2015, la decisión se propone preservar su cuota de mercado en los años venideros.
“Cuanto más rápido baje el precio, más rápida será la respuesta de la producción estadounidense, esa es la expectativa y la esperanza”, dijo Jamie Webster, analista en la firma de consultores IHS Inc. en Washington.
La producción de crudo estadounidense totalizó 9.13 millones de barriles diarios la semana pasada, alrededor de un millón de barriles más respecto de un año atrás y 49,000 desde la reunión de la OPEP en noviembre. La perforación horizontal y la fractura hidráulica en la roca de esquistos subterránea aumentaron la producción un 66 por ciento en los cinco últimos años.
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