La participación de Brasil y Rusia en los BRIC puede expirar para fin de esta década si los países no logran reanimar sus economías alicaídas, según Jim O’Neill, el execonomista jefe de Goldman Sachs Group Inc. que acuñó el acrónimo.
Cuando le preguntaron si hoy seguiría agrupando a Brasil, Rusia, India y China como los motores de los mercados emergentes como lo hizo en 2001, O’Neill dijo en un correo electrónico: “Podría sentirme tentado a solo llamarlos ‘IC’ y, si los próximos tres años son iguales que el último para Brasil y Rusia, podría hacerlo en 2019”.
El grupo de los BRIC se verá afectado por una contracción de 1.8 por ciento en Rusia y una expansión de menos de uno por ciento en Brasil, según la estimación mediana de economistas encuestados por Bloomberg News. La consideración es que China está creciendo un siete por ciento y la India, un 5.5 por ciento.
A diferencia de Brasil y Rusia, China está adoptando un cambio económico al tiempo que la India, después de la elección de Narendra Modi como primer ministro y al beneficiarse por los bajos precios del petróleo y una fuerza laboral joven, puede tener mejores perspectivas esta década que la pasada, dijo O’Neill.
Si consideramos que China y la India impulsarán el crecimiento, los BRIC seguirán siendo la fuerza más dominante y positiva de la economía mundial “fácilmente”, dijo O’Neill.
La creación del Banco de Desarrollo de los BRIC señala que la influencia del grupo en los asuntos económicos globales aumentará, dijo O’Neill. Para 2035, los BRIC serán tan grandes como el G7 mientras que China está en “una posición razonable” para ser más grande que Estados Unidos en 2027. La India, por su parte, podría superar a Francia y convertirse en la quinta mayor economía del mundo para 2017, “con certeza antes de 2020”, dijo.
7 % es el crecimiento que necesitaría China para aportar aproximadamente mil millones de dólares a la producción global cada año, según Jim O’Neill, el execonomista jefe de Goldman Sachs Group Inc.
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