Mientras el presidente inconstitucional Daniel Ortega aumente la represión policial también aumentará la protesta social en las calles. Esa es la teoría del exdiputado Agustín Jarquín Anaya, a quien el partido de gobierno le arrebató la curul el año pasado, por criticar precisamente a Ortega.
“Yo he visto que se están incrementando las protestas de los grupos sociales (…) y el Gobierno se ha asustado de ver cómo la gente ha reivindicado sus derechos”, sostiene el político.
A juicio de Jarquín Anaya, las protestas como las de OcupaINSS y las más recientes de los campesinos defendiendo sus tierras por donde pasará el Canal Interoceánico, son una muestra que la gente defiende sus derechos, pese a la represión del aparato estatal.
“Hemos visto que el Gobierno busca diferentes vías para aplacar la protesta social y lamentablemente la Policía se deja utilizar con el apañamiento de doña Aminta (Granera), sostiene el exlegislador.
Jarquín considera que en el 2015 se verá incrementada la protesta popular, pero también la represión del Gobierno.
“El control hegemónico no da gobernabilidad y si él (Ortega) no corrige podrá pasar a la historia como una de las personalidades despreciadas. Pero aún hay tiempo de reflexionar por el bien de Nicaragua”. Agustín Jarquín Anaya, exdiputado.
“Hemos visto un incremento desesperado de represión utilizando todos los aparatos de poder, Policía, tribunales, para encausar a los líderes del Canal, pero cuando vieron que la protesta se incrementó se echaron para atrás (el Gobierno)”, afirma el político.
A criterio de Jarquín Anaya, la lucha de los campesinos defendiendo sus tierras por el Canal fue un verdadero ejemplo de civismo.
“La gente reclama por el derecho y se la están jugando y estas expresiones del sector campesino por las tierras del Canal fueron una lección de civismo para todos los nicaragüenses”, reflexionó.
MENSAJE A ORTEGA
Agustín Jarquín le recordó a Ortega que los dictadores nunca pueden controlar a un pueblo que exige el respeto de sus derechos.
“Ninguno de los sistemas que se montaron bajo la base del autoritarismo, ninguno concluye bien. La mayoría de ellos han terminado trágicamente al pretender controlar a la gente vía represión, vía amenazas económicas y vía el uso del poder político. Ortega debe reflexionar sobre eso por el beneficio del pueblo y de él mismo”, reflexionó Jarquín Anaya.
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