El Salvador registró en 2014 un fuerte aumento de la violencia, que pasó de 43.7 homicidios por cada 100,000 habitantes en 2013 a 68.6 homicidios el año pasado, informó ayer el director del Instituto de Medicina Legal (IML), Miguel Fortín.
Esto (incremento de muertes violentas) nos vuelve a situar como un país con una tasa de homicidios de las más altas del mundo, lamentó Fortín. A nivel mundial, la tasa de homicidios es de 6.2 por cada 100,000 habitantes.
El Salvador había logrado disminuir levemente la violencia desde el 9 de marzo de 2012, a raíz de la tregua pactada entre las pandillas más grandes del país: la Mara Salvatrucha y la MS-13, lo que permitió reducir los homicidios de 14 a 5 por día.
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El entonces presidente Mauricio Funes (2009-2014), quien facilitó la tregua, celebró que el país dejara de ser el segundo más violento en el mundo después de Honduras, cuya tasa de homicidios es ahora de 103.9 por 100,000 habitantes, según la Organización Mundial de la Salud.
A pesar del repunte de homicidios en 2014, las pandillas aseguran que mantienen la tregua y piden al Gobierno que el Consejo de Seguridad Pública, creado para generar consensos en el combate al crimen, tome en cuenta en la búsqueda de soluciones al problema de la violencia.
El lunes, el presidente Salvador Sánchez Cerén acusó a las pandillas de cometer la mayoría de los homicidios como parte de una disputa de los territorios para garantizar espacios donde extorsionar a la población y vender drogas. Asimismo, el mandatario descartó volver a alentar una tregua entre pandillas.
MATAN A OTRO POLICÍA
Los asesinatos de agentes policiales también preocupan en este país. Ayer, supuestos pandilleros asesinaron al segundo policía en menos de 24 horas en lo que va de 2015, informaron fuentes oficiales. En 2014 fueron ultimados 39 agentes.
La Fiscalía General de la República confirmó en Twitter el homicidio con arma de fuego del agente de la PNC (Policía Nacional Civil), Víctor David Hernández Clavel.
El agente asesinado en la residencial Miramundo, de la localidad de Apopa, en la periferia norte de San Salvador, se dirigía a abordar su vehículo para conducirse a su trabajo, ya que le correspondía presentarse este día, indicó Mauricio Ramírez, director de la PNC.
Los miembros de la PNC están siendo blanco de este ataque (criminal) por su condición de miembros de la Policía, expresó ayer a periodistas, al asistir a la escena donde fue asesinado el agente.
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