El nuevo juicio en contra del exdictador José Efraín Ríos Montt, acusado por genocidio, fue aplazado ayer después de que el Tribunal B de Mayor Riesgo de Guatemala aceptara la petición de la defensa del exmilitar para excluir a la juez que preside el proceso, Irma Jeannette Valdés Rodas.
La defensa solicitó la recusación argumentando que la magistrada realizó una tesis académica relacionada con el tema del genocidio en 2004, por lo que cuestionó su imparcialidad. Valdés obtuvo su maestría en Derecho Penal por la estatal Universidad de San Carlos de Guatemala con la tesis Criterios para una mejor aplicación del delito de genocidio.
La presidenta del tribunal aseguró que el documento académico no interfería con su capacidad para llevar a cabo el juicio en contra de Ríos Montt, pues es un trabajo de investigación que no emite juicio, y además busca contribuir a criterios jurídicos.
Además, cuestionó que la recusación no se hiciera hasta el 30 de diciembre, cuando la defensa de Ríos Montt y la Fiscalía estaban al tanto desde hace casi un semestre que el caso estaba en manos de dicha Corte.
JUICIO PARA OTRO TRIBUNAL
El Tribunal B de Mayor Riesgo escuchó en una audiencia ayer, cuando se esperaba el inicio del nuevo juicio por genocidio y delito de lesa humanidad contra Ríos Montt, a la defensa del exdictador y a la parte acusadora, y aceptó que sea otro tribunal el que asuma el proceso. La elección de los nuevos jueces, así como la nueva fecha de inicio del juicio, estará a cargo de una cámara penal del Organismo Judicial.
Ríos Montt arribó al mediodía en una ambulancia a la Torre de Tribunales del OJ, en la Ciudad de Guatemala, después de que Valdés ordenara su traslado para iniciar un nuevo juicio en su contra por los delitos de genocidio y lesa humanidad.
El militar fue trasladado desde su casa a la Corte en una camilla y con el rostro cubierto con una manta, para enfrentar un nuevo proceso judicial, programado desde hace varias semanas para empezar ayer.
Ríos Montt ingresó a la Torre de Tribunales en ambulancia acompañado de su hija Zury y de su médico particular, Mario Bolaños, en medio de un tumulto de periodistas que obligaron a las autoridades del tribunal a poner orden en la Sala.
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