El presidente de EE. UU., Barack Obama, regresó a la Casa Blanca tras dos semanas de vacaciones en Hawai. Su regreso a Washington está marcado por la toma de posesión mañana del nuevo Congreso, resultante de las elecciones legislativas de noviembre pasado y controlado en ambas cámaras por los republicanos por primera vez desde 2006.
E l Senado volverá a intentar derogar la reforma sanitaria aprobada en 2010, o al menos invalidar aspectos clave de esa ley defendida a capa y espada por Obama.
Además del inicio de su relación con el nuevo Congreso, Obama tiene por delante esta semana su reunión con el presidente de México, Enrique Peña Nieto, a quien recibirá el martes en el Despacho Oval para conversar sobre asuntos económicos y de seguridad.
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“Vamos a votar sobre cosas que sé que (a Obama) no le van a gustar, y espero que podamos ponerlas sobre su mesa (para su firma)”, dijo el próximo líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, en una entrevista con la cadena CNN.
Por su parte el influyente senador demócrata Robert Menéndez, de origen cubano, consideró “muy difícil” que el nuevo Senado de mayoría republicana en Estados Unidos pueda confirmar a un embajador estadounidense en Cuba, como pretende el gobierno
de Barack Obama.
“Creo que sería muy difícil conseguir la confirmación de un embajador”, dijo Menéndez, hasta ahora presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, a la cadena de televisión CNN.
Según Menéndez, la Casa Blanca cerró un “mal acuerdo” con La Habana, que no incluye “ninguna exigencia en materia de democracia y derechos humanos”.
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