Pese a que fue una gran interpretación, Dench ha realizado otras igualmente asombrosas a lo largo de su carrera, pero el hecho de que ganara el premio por un papel relacionado con Shakespeare fue un reconocimiento a las numerosas obras del dramaturgo inglés que ha llevado a las escenas teatrales británicas y que le han hecho ganar siete premios Laurence Olivier (uno de ellos a toda una vida dedicada al teatro).
En 1957 debutó profesionalmente en el teatro con la prestigiosa Old Vic Company, en Liverpool, y nada menos que interpretando a la Ofelia de Hamlet, uno de los grandes papeles del teatro de todos los tiempos.
Durante cuatro temporadas permaneció en la compañía y encadenó papeles en obras como Enrique V —que supuso además su debut en las tablas de Nueva York—, Romeo y Julieta o Yugoslavia, antes de pasar a la Royal Shakespeare Company, con la que colaboraría durante treinta años, tiempo en que fue la protagonista de numerosas obras de teatro, entre las que destacan Macbeth o Antonio y Cleopatra, por las que ganó dos de sus siete Olivier.
Un galardón que, sin embargo, no ganó fue por uno de sus papeles más destacados sobre las tablas, el de Sally Bowles en el musical Cabaret , que estrenó en Londres en 1968 y al que prestó su voz ronca para ser la mejor protagonista de una obra que ha sido representada por multitud de artistas después de ella.
Pero la infatigable Dench no ha parado de alternar cualquier medio en el que le ofrecieran un proyecto interesante. Con una agenda siempre cargada, aprendió a alternar su presencia en teatro, televisión y cine desde que debutó en la gran pantalla en 1964 con un papel secundario en The Third Secret .
Ya con su segunda película, Four in the Morning , ganó un premio Bafta del cine británico, a la estrella más prometedora, la primera de las 15 nominaciones que ha recibido de estos galardones, de las que seis se han concretado en victorias.
Realizó adaptaciones de Shakespeare a la gran pantalla como A Midsummer Night’s Dream en 1968 o papeles en dramas como Wetherby (1985), pero el largometraje que le hizo destacar fue A Room with a View (1985), uno de los mayores éxitos de la carrera de James Ivory.
84 Charing Cross Road (1987), A Handful of Dust (1987) o Enrique V (1989) —junto con su pupilo Kenneth Branagh—, fueron otras de sus películas antes de llegar al papel que le dio una enorme popularidad pese a estar muy lejos de todo lo que había hecho hasta ese momento, el de M en la saga de James Bond.
Goldeneye (1995), Tomorrow Never Dies (1997), The World is not Enough (1999) y Die Another Day (2002) son los cuatro títulos en los que repitió como responsable del Servicio Secreto de Inteligencia británico (el MI6), con Pierce Brosnan como 007, y Casino Roya l (2006), Quantum of Solace (2008) y Skyfall (2012), los tres que compartió con Daniel Craig.
Pero aunque su popularidad le llegó por su trabajo en la saga Bond , los grandes papeles cinematográficos de Dench son otros.
El primero es sin duda el de la reina Victoria en Mrs. Brown (1997), en el que interpretó a una monarca deprimida por la muerte de su marido, un papel que le valió su primera nominación al Óscar, como protagonista, a los 63 años, y en una película destinada inicialmente solo a la televisión.
Su segunda nominación le llegaría por los ocho minutos en que apareció como reina Elizabeth en Shakespeare in Love (1998), que le proporcionó su única victoria hasta la fecha de siete nominaciones.
Tres años después deslumbró como la escritora y filósofa irlandesa Iris Murdoch en Iris —por la que también optó al Óscar— en sus últimos años, cuando ya estaba gravemente afectada por el Alzheimer, una interpretación desgarradora.
Y siguiendo sus grandes papeles, en 2006, protagonizó uno de los mejores duelos interpretativos que se recuerdan junto con la australiana Cate Blanchett en Notes on a Scandal por el que ambas fueron nominadas, aunque ninguna ganó la estatuilla.
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