Su nombre proviene del francés y su diseño es una mezcla entre una falda pantalón, un pantalón capri o pescador, con el largo de la falda midi y el ancho de los pantalones palazzos. En talle alto, talle bajo, con o sin pinzas se proponen como gran tendencia, rememorando una de las prendas de la conquista social de la mujer y su liberación de las prendas con etiqueta de género.
Elsa Schiaparelli, en los pasados años treinta, propuso esta prenda para lucir en la calle y no solo para que la mujer la usara para el deporte.
Podés usar este pantalón para actividades laborales combinándolo con un blazer o blusa formal de oficina, aunque deberás asegurarte que el código de vestimenta te dé esta libertad.
También podés llevarlo en tela de lino o algodón ligero para la playa o de manera informal y en telas más finas como la seda, rayón, y algunas más rígidas y satinadas para eventos tipo cóctel o casuales en la noche.
Tu estatura será importante para determinar su largo, de manera que si sos bajita preferí llevarlo bajo la rodilla combinándolo con blusas del mismo color para alargar la figura. Las de estatura media llevarlo a la mitad de la pierna (pantorrilla) y si sos alta podés llevarlo en todos los largos, hasta el del tobillo, y combinado con blusas que aporten al estilo que buscás darle.
Según el look llevalo con zapatillas deportivas casuales, bailarinas, sandalias, plataformas, tacón salón o stiletos. Eso depende de tu estilo. Sin duda le sacarás mucho provecho.
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