No ha terminado un año cuando la padres de familia a nivel nacional que tienen hijos en edad escolar, deben pensar en el gasto que representa la compra de los uniformes, zapatos, mochilas, cuadernos y libros para el próximo año lectivo.
Previo al 2015, Ninoska Galán Mairena, quien tiene dos hijos en secundaria, afirma que se prepara para garantizar el dinero suficiente y comprar todos los artículos que implica preparar a sus hijos.
[doap_box title=»Liberar el impuesto» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]»Es muy triste que al comenzar un año nuevo las familias tengan que enfrentar un golpe a sus bolsillos. El gobierno debe seguir subsidiando la educación. Recordemos que la educación con calidad es el futuro para el desarrollo de una nación. No podemos ponerle obstáculos porque frustramos los sueños de la familia y la juventud que tienen metas de desarrollo», reflexionó el vicario de Familia, Vida e Infancia de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio Fonseca.
Fonseca dijo que más bien el gobierno debería liberar de impuestos hasta los útiles escolares para que más nicaragüenses ingresen a las aulas de clase.
«Todo aquel material educativo debe estar libre de impuestos. Eso provocaría que más jóvenes y niños ingresen a la escuela», enfatizó el religioso.[/doap_box]
Pero este año entrante, Galán no contaba con el aumento que sufrirá el precio de los uniformes y zapatos de sus hijos, ya que el incremento obedecerá a la entrada en vigencia de la reforma a la ley fiscal, ejecutada por el Gobierno y la Asamblea Nacional, que eliminó la exoneración que por años gozaron los productos de la industria textil y calzado nacional.
“Yo me gasto hasta 3,000 córdobas en los uniformes de mis hijos porque no es solo la compra de un par de zapatos o los pantalones, hay que agregarle, los calcetines, las calcetas, la faja, las camisolas o camisetas, hasta la insignia del colegio tiene un valor”, razona Galán, quien es madre de cuatro hijos y los dos menores son quienes están en esa etapa escolar.
VICARIO SE OPONE
Eliminar las exoneraciones a los útiles escolares es un golpe a las familias y un obstáculo para la educación, considera el vicario de Familia, Vida e Infancia de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio Fonseca.
“Es un verdadero golpe a las familias de Nicaragua gravar impuestos a los uniformes y zapatos porque la mayoría de las familias de este país son pobres. Más bien se necesita incentivar la educación con más recursos y ofrecer una educación con más calidad. Gravar con impuestos los uniformes es cerrar las puertas a las futuras generaciones que tienen el derecho humano de educarse”, reaccionó monseñor Fonseca.
Y aunque los mercados en Managua aún no cuentan con toda la mercadería escolar en exhibición, los comerciantes mayoristas saben que este 2015, las prendas vendrán más caras.
5,500 córdobas es el gasto estimado que los padres de familia deben garantizar para la compra de uniformes, zapatos, mochilas, cuadernos, libros y en algunos casos, el uniforme deportivo.
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