La presidenta brasileña Dilma Rousseff iniciará su segundo mandato con un Gobierno escorado a la derecha, en medio del colosal escándalo de corrupción en la estatal Petrobras y con una renovada oposición, que emergió de las urnas robustecida.
Estas últimas elecciones fueron las más reñidas de la historia brasileña y el 48 por ciento de votos obtenidos por Neves le ha dado nuevos bríos a una oposición que había sido casi testimonial desde 2002.[/doap_box]
Rousseff fue reelegida en octubre pasado para un segundo mandato, que asumirá el 1 de enero, con el reto de hacer frente también a una economía al borde de la recesión, que la obligará a adoptar medidas drásticas, según ella misma ha anunciado.
Esas medidas incluirán un fuerte ajuste fiscal y una revisión del papel de la banca pública, que en los últimos cuatro años financió a sectores industriales en problemas y también los subsidios oficiales a los más pobres, pero ahora verá reducida su injerencia.
Aunque Rousseff ha aclarado que el ajuste no tocará a las clases más bajas, estas pueden ser castigadas por una situación económica que, según el propio Gobierno pronostica, seguirá siendo precaria en 2015, con una previsión oficial de crecimiento de un escaso 0.8 por ciento y una inflación que seguirá cercana al seis por ciento.
Según analistas, la economía brasileña puede sufrir aún más en función del resultado de las investigaciones sobre un escándalo de corrupción en la petrolera Petrobras, una estatal que por sí sola es responsable de casi el 13 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
La Policía calcula que una red de corrupción que se enquistó en la compañía hace una década se apropió de unos 10,000 millones de reales (cerca de 3,850 millones de dólares), que fueron a parar a los bolsillos de empresarios y políticos, en su mayoría de la base oficialista.
En medio de la incertidumbre jurídica, la mandataria ha escorado su Gabinete hacia la derecha y ha nombrado a algunos ministros que dejan a su nuevo gobierno en un claro rumbo de colisión con los movimientos sociales que apoyaron su reelección.
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