Con más de veinte años de laborar en sus tierras y habitar en San Lucas, municipio de Madriz, Javier Salomón Pérez ha recuperado sus plantaciones de café tras el brote de roya que azotó su finca en las cosechas de 2011-2012 y 2012-2013. En esa época no tenía apoyo externo ni el conocimiento técnico para combatir el hongo que se come el follaje de los cafetales.
Pérez dedica dos manzanas para café de altura y de variedad árabiga como el caturra. Recuerda que previo al brote de la roya, el rendimiento lo tenía entre siete y diez cargas por manzana cada carga equivale a dos quintales pergamino que luego se reduciría a tres cargas.
[doap_box title=»Cooperativismo ayuda» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Mario Torres, presidente de la Central de Cooperativas Cafetaleras Promotora de Desarrollo Cooperativo (Prodecoop), hace un llamado a los pequeños caficultores a que tomen muy en cuenta la unión del sector como un solo gremio y de esa forma hacerle frente a cualquier embate.
“Sobre todo hay que cosechar más unidad, cambiar la mentalidad frente al cooperativismo y valorarlo como una herramienta, donde todos los productores pueden encontrar una mejor respuesta. No podemos seguir esperando que la ayuda solo venga del cielo”, enfatizó Torres.[/doap_box][doap_box title=»La inversión» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]En cuanto a la inversión, Andrei Belyi, director para América Latina y el Caribe de TechnoServe, manifestó que es de cuatro millones de dólares, aportados por las instituciones aliadas en la ejecución. Además “pretendemos que los productores se integren en la cadena de valor del café y así mejorar el acceso a los mercados y en un largo plazo fomentar el desarrollo de relaciones empresariales”, sostuvo.
Tras la presentación oficial el 11 de diciembre en Palacagüina, Madriz, la embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, Phyllis M. Powers, agradeció el interés de todas las partes y por apoyar esfuerzos que contribuyan al desarrollo de un cultivo tan importante para Nicaragua, sus productores y las exportaciones.
“Con este apoyo, los productores podrán incrementar sus ingresos y eso ayudará no solo a sus familias sino a toda la comunidad”, expresó la diplomática.[/doap_box]
La verdad que el apoyo que hemos recibido en esta zona ha sido casi nulo, nos hemos sentido muy olvidados porque nadie se ha aparecido para brindarnos una mano y que salváramos las plantas, expresa Pérez, quien fue cambiando sus prácticas agrícolas para poder salvar su café y empleó la poda, el recepo, se alió con otros vecinos para levantar viveros y cambiar paulatinamente las matas.
La situación de este pequeño caficultor es solo una de las muchas que han enfrentado los productores de las zonas cafetaleras del país, pero que a partir de diciembre su panorama a mediano plazo cambió, puesto que un consorcio de aliados integrado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés), la empresa norteamericana The J.M. Smucker Company, la Fundación Pimco y TechnoServe, impulsan el proyecto Cosechemos más café.
El proyecto será ejecutado por TechnoServe en los departamentos de Estelí, Madriz, Nueva Segovia, Matagalpa y Jinotega, y tienen previsto tenga un alcance para 4,000 pequeños productores de estas zonas altamente productivas.
Este anuncio para Pérez más que una buena noticia, es el inicio de una nueva etapa y de expectativas crecientes, pues cree que el asesoramiento técnico que recibirá más el conocimiento de ellos y sus compañeros cafetaleros, será una mezcla adecuada para elevar los rendimientos en las plantaciones y emplear mejores formas en el cuido de las mismas.
Datos del IV Censo Nacional Agropecuario (Cenagro) muestran que de las 180,219 manzanas dedicadas en todo el país al cultivo del café, 6,230 manzanas pertenecen a productores que trabajan entre una y 2.5 manzanas.
Engracia Galeano, quien tiene una manzana de café en San Lucas, Madriz, se mostró contenta con el apoyo que recibirá, ya que afirma que el acceso al crédito para ellos es tan difícil, pues tanto los bancos o microfinancieras piden garantías que uno no cumple. Incluso cuando piden las escrituras de los terrenos es difícil, porque casi todos están a nombre de nuestras parejas, comenta.
Galeano recuerda que estuvo muy entristecida al perder su manzana de café por la infección del hongo de la roya, pero con los entrenamientos que recibirán como parte del programa, ella quiere ser de las primeras en poner en práctica lo que aprende, al recordar que su economía familiar depende directamente de lo que logren producir y vender en sus tierras.
LOS COMPONENTES
Según Julio Centeno, director del programa Cosechemos más café, la duración será de cuatro años (2014-2018) y se concentra en tres componentes, entre ellos la capacitación y asistencia técnica, acceso a insumos y gestión del conocimiento.
Quiero compartir que en las capacitaciones y asistencia técnica se realizarán entrenamientos en 13 diferentes temas, donde podremos establecer con los pequeños caficultores parcelas demostrativas y productos alternativos. También se contempla facilitar alianzas con proveedores de servicios financieros y casas comerciales, para que los productores puedan acceder a financiamiento, productos y servicios, explicó Centeno.
TAREAS PENDIENTES
Los caminos para sacar la producción a los centros de acopio siguen siendo un dolor de cabeza para los pequeños cafetaleros, que no cuentan con los suficientes recursos para invertir en reparación, ni tienen los medios adecuados para el traslado.
César Torres habita en San Lucas, Madriz, y afirma que con las pasadas lluvias el acceso a las comunidades “fue muy duro”, porque hasta los animales se pegan en los lodazales. Ellos siguen esperando respuesta municipal.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 C