En los últimos tiempos, el barrio San José, en Jinotepe, se ha convertido en cueva de delincuentes y borrachitos que hacen suyas las calles en horas de la noche, provocando inseguridad en los habitantes del barrio.
“Ya no aguantamos el tufo, los borrachos vienen a orinarse, se defecan, es una suciedad enorme, esto no se aguanta, muy de mañana vienen a tomar licor, a estar bociferando, eso es diario, en la noche todos nos encerramos y la Policía brilla por su ausencia, una vez llamamos y nos dijeron si tienen portón en su casa pongan su llave y se encierran,” dijo Marcia del Carmen García, habitante del barrio. [/doap_box]
Desde el Hotel Casa Mateo, tres cuadras al sur hasta llegar al Ministerio de la Familia a partir de las siete de la noche, las familias tienen que encerrarse, pues aseguran que las calles se vuelven violentas.
Lila Aguilar Román, exvicealcaldesa de Jinotepe, quien habita en el barrio San José manifestó que debido a que las calles son solas, se presta para que lleguen vagos y delincuentes en la noche.
VIVEN ENCERRADOS
“Vienen borrachitos, pandilleros y personas que viene a fumar marihuana, sería bueno la presencia de la Policía, porque aquí todos estamos condenados a vivir enllavados, día y noche la puerta se mantiene enllavada, en la noche es peor porque a veces no dejan dormir porque se oye la habladera, las risas, escándalos, a mí me toca asegurar las puertas en la noche porque ya me han robado en varias ocasiones, la última vez entraron por la puerta del garaje y me dejaron limpia la cocina,” dijo Aguilar.
Los habitantes resienten que cerca de donde ocurren robos de pandillas está ubicado el Ministerio de la Familia, quienes deberían de prestar atención a este problema.
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