Padres de familia con hijos hemofílicos aseguraron que muchos médicos y enfermeras en diferentes hospitales del país desconocen cómo atender correctamente a los pacientes con dicha enfermedad. Expresaron sus demandas durante el almuerzo de fin de año que organizó este sábado la Asociación Nicaragüense de Hemofilia junto con la Cruz Roja Nicaragüense.
Margarita Reyes señaló que en algunas ocasiones ha tenido que firmar el acta de abandono en la clínica médica previsional que atiende a su hijo cuando considera que el niño, de cuatro años, no tendrá los cuidados necesarios. “Una vez me lo querían hospitalizar para aplicarle plasma y crioprecipitado en una sala general donde había casos de gripe, Chikungunya, entre otros”, dijo Reyes.
«Según las estadísticas, por cada 10,000 habitantes hay un paciente hemofílico, pero en la asociación tenemos registrados 315”. Javier Rivas, presidente de la Asociación Nicaragüense de Hemofilia
Capacitación
Por su parte, Javier Rivas, presidente de la Asociación Nicaragüense de Hemofilia, señaló que es al Ministerio de Salud al que le corresponde atender directamente a los pacientes hemofílicos, pero desde hace treinta años es la Cruz Roja Nicaragüense la que brinda los tratamientos y la atención especializada.
Según Rivas, en 2015 se pretende ejecutar un proyecto de dos años con el apoyo de The Novo Nordisk Haemophilia Foundation (NNHF), la cual financiará el diagnóstico de los pacientes, el entrenamiento de personal médico y la capacitación a familiares de los pacientes.
“A nivel nacional deberíamos haber 600 pacientes. Según las estadísticas, por cada 10,000 habitantes hay un paciente hemofílico, pero en la asociación tenemos registrados 315 pacientes”, apuntó Rivas.
Los mayores grupos poblacionales de hemofílicos de Nicaragua están en León, Chinandega y luego en Managua, pero hay pacientes de todo el país.
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