La tasa de homicidios en Honduras se reducirá este año a menos de 70 por cada 100,000 habitantes, después de que hace dos años era de unos 85, según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma del país centroamericano (UNAH).
Un análisis durante nueve meses, hasta septiembre pasado, indica que en promedio la tasa de homicidios va en 51,6 por cada 100,000 habitantes, dijo la directora del Observatorio de la UNAH, Migdonia Ayestas, a la radio HRN en Tegucigalpa.
«Eso significa que será menor de 70 por ciento en los próximos tres meses que nos hace falta como Observatorio», agregó.
En su opinión, «ha habido muchos avances» en la reducción de la violencia entre 2011 y 2014, con una criminalidad que hizo trascender a Honduras como el país más violento del mundo.
Ayestas señaló que en los últimos diez años la sociedad, los políticos y los gobiernos de turno «no habían hecho esfuerzos efectivos para lograr detener esta vorágine de violencia e inseguridad que año con año solo aportaba más muertes violentas y más familias enlutadas».
«El hecho de que se haya reducido desde 2011 las víctimas y la tasa de homicidios, eso también ha sido un esfuerzo que los últimos gobiernos han desarrollado, pero hay todavía desafíos pendientes en no solo reducir la tasa de homicidios», enfatizó.
Entre esos desafíos, Ayestas señaló que se debe trabajar en la prevención y rehabilitación, depurar plenamente la Policía Nacional, en la que hay muchos agentes corruptos y ligados al crimen, pese a los esfuerzos que se vienen haciendo desde hace dos años para sanear la institución, aunque para algunos sectores no son suficientes.
Ayestas también considera que se debe evitar que la sociedad sea militarizada con la participación del Ejército en funciones que le corresponden a la Policía Nacional, aunque el Gobierno que preside Juan Orlando Hernández considera que los militares están en las calles en apoyo a las fuerzas de seguridad pública.
Durante la administración de Hernández, que asumió el 27 de enero pasado, los cuerpos de seguridad también han asestado duros golpes del narcotráfico y el crimen organizado.
Las fuerzas de seguridad se han incautado de 40,343 kilos de drogas, trece millones de dólares, más de 3,200 armas y detenido a más de 12,500 personas por diversos delitos en 2014, según informó la semana pasada la Fuerza de Seguridad Nacional Interinstitucional Nacional (Fusina).
El informe señala que se han incautado 11,681 kilos de cocaína y 63,056 libras (28,662 kilos) de marihuana.