Rosendo Álvarez entró al boxeo buscando pases para ir a su casa mientras cumplía el Servicio Militar en 1986. Los deportistas tenían un trato privilegiado en el Ejército Popular Sandinista (EPS), y primero intentó ser beisbolista y le fue mal. Luego quiso ser futbolista, y fracasó. Alguien le sugirió que peleara. Se puso los guantes y en siete segundos, con un solo golpe, noqueó a su primer oponente. Al día siguiente volvió a pelear y noqueó fácilmente. Al tercer día, sin embargo, le salió alguien bravo y difícil. “Peleamos 15 minutos sin parar, porque ahí no había rounds ni nada, y decidieron que yo era el ganador. Salí agotado, con ganas de vomitar. Ahí empezó mi carrera como boxeador”, relata.
Una década más tarde estaba ubicado entre los grandes boxeadores de Nicaragua. Dos veces campeón mundial, pero su mayor gloria llegó en los dos combates que sostuvo con la leyenda mexicana Ricardo “El Finito” López. Fue el único que lo tumbó al mexicano, y aunque oficialmente se le registra un empate y una derrota ante López, Rosendo Álvarez considera que en la realidad fue “una victoria y un empate”.
Se ha casado en dos ocasiones, y en ambas sus esposas han participado en sus negocios de boxeo.
Fue campeón mundial en las categorías mínimo y minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Tiene un récord profesional de 37 victorias, 4 derrotas y dos empates. En amateur hizo 87 peleas, de las cuales perdió 12.
Su padre, Rosendo Álvarez Guido, y su hermano mayor, Ramón, murieron en la guerra contra Somoza, en 1979, cuando él tenía 9 años de edad.
Su madre, Maria Celina Hernández, tiene 90 años de edad. [/doap_box]
A sus 44 años, Rosendo Álvarez, siempre calvo pero ahora relleno, dice haber conocido la fama y la gloria, luego haber caído y visto irse a dinero y a amigos, y ahora está viviendo una etapa de resurrección.
:::¿Qué es el boxeo para Rosendo Álvarez?
Mi vida. Amo el boxeo. Si volviera a nacer, aún estudiando, aún teniendo una carrera, volvería a boxear. Me dio las más grandes satisfacciones que he tenido en la vida: aprecio del pueblo, mucho dinero y fama internacional.
:::Hay quienes dicen que el boxeo es una práctica salvaje. Dos hombres metidos en un ring golpeándose el uno al otro
…
El boxeo es uno de los deportes donde hay más disciplina. El joven puede venir de las pandillas, de las drogas, de la cárcel, y cuando se transforma en boxeador y comienza a obtener el respeto de la gente, el atleta deja de hacer todo lo malo y se consagra en su carrera. El boxeo es el único deporte que los jóvenes se suben a un ring, se dan golpes, se rompen la nariz, se rompen las cejas y al final de la pelea se abrazan y saben que hicieron una competencia.
:::¿Cómo se siente usted cuando le hace daño al otro?
Es parte del boxeo. Es algo que se siente bien, agradable.
:::¿Nunca siente remordimientos por hacerle daño a alguien?
Cuando ya estaba muy indefenso mi oponente. Pero cuando estábamos en la competencia y los dos nos estábamos golpeando me daba una sensación grandiosa dentro de mí, de sacar más de lo que tenía. Poder demostrar que yo era el mejor.
:::Usted es cristiano. Y varias veces le vi que al inicio de sus peleas, de rodillas pidiéndole a Dios el triunfo. ¿Por qué Dios debería tomar partido en estas cosas?
No. Cuando yo oro a Dios en las peleas le pido que nos proteja a los dos. Nunca oré solo por triunfar, porque primero a Dios le gusta que el hombre se esfuerce por sus sueños. Yo lo que pido es protección. Para los dos. Que no vayamos a salir lastimados. Que no vayamos a fallecer, porque el boxeo es duro.
:::¿Cómo se explica que su mejor momento como boxeador fue cuando su vida estuvo más desordenada? Alcohol, mujeres, parranda
…
Sí, fue cuando más tomé. Lo que sucede es que me rodeé de gente alcohólica, todo era fiesta, celebración. No celebraba como Dios quería que yo lo hiciera. Yo hubiese logrado grandes cosas en mi vida, mayores de las que logré, si mi corazón ha estado firme en lo que yo conocí desde niño, que era la palabra de Dios.
:::¿Hay muchas tentaciones?
Muchas. Cuando uno es joven uno quiere ser famoso. Yo siempre quise ser famoso. Luché por alcanzar la cima, y lo logré gracias a Dios. Comencé a ganar mucho dinero de la noche a la mañana. En un año tenía casi un millón de dólares. No estaba en mis planes. Dios me dio demasiado. Imagínate, un joven como yo que creció entre tanta pobreza y llegar a tener cuatro, cinco, seis vehículos, caros, lo que quisiera
:::¿Qué atrae un millón de dólares?
Mujeres, alcohol, drogas no, porque nunca consumí. El alcohol era lo que me hacía feliz en ese momento. Me sentí poderoso y me daba alegría. No sabía que me estaba autodestruyendo. Poco a poco me fue mermando mis condiciones físicas. Y psicológicamente (también) te destruye.
:::¿Oportunistas?
Demasiados. Cuando yo no era nadie, nadie venía a buscarme. Familiares que nunca había conocido aparecieron de repente y todo mundo reclamando que éramos sangre y eso significaba que tenía que ayudarles en sus problemas. Yo siempre fui muy dado a ayudar, la generosidad que mi madre me inculcó, pero también hay gente que abusa. Hay una escuela en Ciudad Sandino que yo la doné y jamás me han invitado a un aniversario de esa escuela.
:::También empezó a relacionarse con gente famosa
Sí, sí. Con todos los presidentes que han pasado por Nicaragua. Yo estuve con ellos.
:::¿Qué impresión le causó Arnoldo Alemán?
Me tendió la mano cuando vine de la pelea de (Ricardo) Finito (López), pero nunca dio un apoyo a la carrera de un atleta. Solo palmadas en la espalda.
:::¿Enrique Bolaños?
El peor presidente que ha tenido Nicaragua. Yo traje unos hermanos cristianos de Estados Unidos que querían invertir un millón de dólares en la construcción de un centro de rehabilitación para jóvenes drogadictos y mujeres que estaban en la calle sin apoyo. Bolaños no les paró bola
:::¿Doña Violeta?
Una agradable señora. Muy educada. Campechana. Cuando gané el título me habló a Tailandia y me hizo esta pregunta: “Mijo, ¿en que innings ganaste?” Señora presidenta, yo soy boxeador y gané en el round doce, le dije.
:::¿Daniel Ortega?
Lo conocí en el año 94 y me causó mucha admiración. No lo digo porque ahora sea presidente. En los tiempos cuando nadie se acercaba al comandante, yo estaba ahí. Él estaba en los cumpleaños de mis hijos. Cada pelea me llamaba por teléfono. Para mí Daniel Ortega, aunque a muchos no les guste, es el mejor presidente que ha tenido Nicaragua.
:::¿Dónde se coloca Rosendo Álvarez en el ranking de los boxeadores nicaragüenses?
Yo no me coloco. Espero que el pueblo me coloque. Se ve muy arrogante que yo diga que soy el mejor de todos, o que diga que yo soy después de Alexis (Argüello). Yo me hice boxeador para salir de la pobreza no para querer ser mejor que nadie.
:::En una entrevista pasada me decía que se sentía mal pagado porque no se le ha dado el reconocimiento que merecía.
Me refería a mi vida personal. Hice tantas cosas por tanta gente y al final todos ellos cuando me vieron caer huyeron, me dieron la espalda. Mi propia esposa, mis hijos, todo mundo me dio la espalda cuando me vieron caer.
:::¿Qué pasó con su esposa? Porque se les miraba un matrimonio muy unido. Incluso ella estaba en el negocio.
Fue mucha apariencia. Yo no estaba conforme con la relación y pienso que ella tampoco. Me hice campeón y vinieron muchas cosas. Me volví loco, me hice adicto a tener novias, anduve desordenado y ella tomó ese mismo camino. Desordenó un poco su vida. Y eso rompió por completo la relación. Y cuando fui a pelear con Jorge El Travieso Arce, eso fue una de las cosas que me perjudicó psicológicamente para no poder prepararme.
:::Dijo antes “cuando me vieron caer”. ¿Qué significa eso?
Cuando fui derrotado por el “Travieso” Arce, y se acabó el dinero, todo mundo salió corriendo, todo mundo me dio la espalda. Llegué a Las Vegas. No estuve bien entrenado. Esos siete años de mi vida fueron difíciles. Estuve solo. No venía a Nicaragua. Los amigos. Todo mundo desapareció cuando no hubo dinero. Hubo gente sí que nunca se benefició de mi dinero, y cuando los necesité me dieron la mano. Eso lo voy a agradecer por siempre.
:::Aquí se decía que Rosendo la estaba pasando muy mal en Estados Unidos, que andaba de chofer…
Mentira. Yo siempre digo la verdad. Ese fue invento de un periodista. Yo nunca trabajé en Estados Unidos, yo nunca hice nada, porque a mí todo me daban. Yo soy inteligente. Hago dinero de la nada. Preguntale a Ricardo Mayorga que vivió tres años conmigo. Y vivíamos en un apartamento de primera. Conseguí un apartamento con dos recámaras con piscina y todo. Le ayudé a Ricardo Mayorga a que tuviera un lugar donde estar el tiempo que estuvo fuera de Nicaragua. Nunca lavé carro, nunca anduve de chofer
:::Que tampoco es alguna deshonra…
Exacto. Si lo necesito lo voy a hacer. No es nada malo. Vergüenza me daría que digan que me vieron vendiendo droga en alguna esquina.
:::Vamos a los boxeadores ahora. ¿Cuál es su opinión de Ricardo Mayorga?
Es un buen hijo. Tiene su lado bueno y tiene su lado negativo, pero es normal. Todos los seres humanos somos así. Tiene algo que yo aprecio mucho: respeto a mí. Siempre ha escuchado mis consejos. Que se le olvida después, ya eso es parte de su personalidad.
:::Y de Alexis Argüello ¿qué piensa?
Tuvimos muy poco acercamiento. No sé por qué, nunca me dejó él estar tan cerca. En todas las peleas iba en mi contra. Nunca me daba mérito. Pero yo siempre lo he admirado porque Argüello era el ídolo de mi padre. Yo miraba las peleas de Argüello sentado en las piernas de mi papá. Nunca tuvimos una relación muy estrecha. Yo lo invitaba a los cumpleaños de mis hijos: llegaba pero luego salía incómodo, hablando algo.
:::Ricardo, El “Finito”, López.
“Finito” López significó el boxeador que me permitió mostrar mi calidad al mundo entero. Porque yo lo vencí en la primera pelea, y la segunda pelea era el empate. Él no me ganó y él lo sabe, por eso en sus charlas motivacionales dice que el empate fue con sabor a derrota. Somos amigos. Siempre que llego a México se siente el cariño y la admiración que tiene por mí y yo hacia él. Para mí es un gran deportista, un gran ser humano, y un ejemplo a seguir.
:::¿Don King?
Me dio la oportunidad de darme a conocer, pero también destruyó parte de mi carrera porque no me daba actividad ni permitió que otros promotores me pusieran a pelear, porque decía que yo me devaluaba si peleaba por menos dinero del que yo debía de cobrar.
:::¿Tiene resentimiento contra Don King?
Sí, porque no me permitió una historia mayor. Yo tenía el potencial. La misma prensa americana consideró que Don King destruyó mi carrera.
:::¿Qué es de Rosendo ahora?
Soy promotor de boxeo junto a mi esposa, la licenciada Ruth Rodríguez, es el pilar fundamental de mi nuevo éxito. Fundamos Búfalo Boxing Promotions y de esa forma estamos firmes. Doy charlas motivacionales, sobre cómo obtener el éxito, a jóvenes que están en riesgo de drogas y alcoholismo.
:::¿Qué quedó de todo el dinero que ganó? De ese millón de dólares que decía.
Eso desapareció. Las propiedades que quedaron una le quedó a la señora Ana Francis (su esposa anterior) y otra que quedó en manos de mi mamá. Eso fue todo lo que quedó.
Ver en la versión impresa las paginas: 4, 5, 6