El Kremlin publicó la nueva versión de la doctrina militar de Rusia, aprobada por su presidente Vladimir Putin, que apunta a la OTAN y a los Estados Unidos como una amenaza fundamental para la seguridad del país.
La doctrina aboga por el “refuerzo de las capacidades ofensivas de la OTAN en las fronteras rusas, y para desplegar un sistema global de defensa antimisil” en Europa oriental.
[doap_box title=»Ataques nucleares» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]En cuanto a las amenazas internas, la doctrina militar rusa advierte contra los intentos de desestabilizar la situación política y social y de revertir el orden constitucional; la amenaza terrorista y las campañas informativas entre la población para poner en duda las tradiciones históricas y espirituales del país.
La nueva doctrina ha optado por no modificar el artículo 22 introduciendo el derecho a un ataque nuclear preventivo, como adelantaron algunos medios, y establece que el país solo recurrirá a su arsenal atómico en caso de agresión[/doap_box]
La divulgación de esta doctrina rusa se produce poco después de un muy simbólico voto en el parlamento ucraniano sobre el abandono del estatuto de país no alineado, una decisión que le permitirá a Ucrania en un futuro pedir su adhesión a la OTAN. Moscú condenó claramente la decisión del parlamento ucraniano.
“De facto, se trata de una demanda de adhesión a la OTAN, lo que transforma a Ucrania en un adversario militar potencial de Rusia”, declaró el lunes pasado el primer ministro ruso, Dimitri Medvedev.
PROBABILIDADES DE GUERRA “HAN DISMINUIDO”
Además Rusia ha denunciado varias veces la decisión de la Alianza de posicionar tropas en varios países miembros que tienen fronteras con Rusia, como es el caso de los países bálticos o Polonia.
Sin embargo, el carácter defensivo de la doctrina militar rusa es conservado, y se pone el acento en que una intervención militar de Rusia estaría condicionada a que todas las soluciones no violentas hayan sido agotadas.
También se indica que la “probabilidad de una guerra de envergadura contra Rusia ha disminuido”.
Rusia se reserva —sin embargo— el derecho de utilizar su arsenal nuclear en caso de agresión contra ella o sus aliados o en caso “de amenaza para la existencia misma del Estado”.
En cambio el término de “ataque preventivo” no aparece, contrariamente a lo que afirmaban ciertos medios rusos.
La pasada semana, al discutir el documento con altos cargos de Defensa y del Ejército, Putin aseguró que la nueva doctrina, que sustituirá a la vigente desde 2010, seguirá siendo estrictamente defensiva. Con todo, no dudó en calificar de “impresionantes” los planes de rearme del Ejército ruso, que recibirá en 2015 más de cincuenta nuevos misiles intercontinentales capaces de superar el escudo norteamericano.