Hay quienes las conocen como caponeras, triciclos o mototaxis, en fin es un medio de transporte de tres ruedas que surgió en Carazo en el año 2005 como una respuesta a las necesidades de la población y que ahora ha crecido sin control convirtiéndose en un medio inseguro.
Sin embargo, la población está clara que este medio es de mucha ayuda, pues es rápido, cómodo y accesible.
91 mototaxis hay en San Marcos inscritas, aquí no hay permiso para más concesiones.
29 mototaxis circulan en Santa Teresa y la periferia. Algunos pobladores especulan que en esta localidad las mototaxis se usan para trasladar droga.[/doap_box]
Es un medio muy accesible, lo hayás en cualquier parte y se meten donde quiera, cosa que un taxi es imposible, dijo Ángela Carranza, habitante de Sontole, Diriamba.
UN MEDIO DE TRABAJO
Para otros es una manera de subsistir, puesto que es un vehículo muy económico y en un día de trabajo consumen 200 córdobas de gasolina.
Carlos García, cadete indica que al terminar la faena, 200 córdobas le entrega al dueño de la moto y el resto, de 80 a 200 córdobas representa la ganancia de él y en está época navideña los ingresos superan los 500 córdobas.
Pero en los últimos años este medio de transporte que ha ido en ascenso se ha convertido en un arma de doble filo, puesto que de cada diez accidentes que se dan a la semana, en dos de ellos resulta involucrada una mototaxi.
En lugares como La Paz existen seis mototaxis que prestan servicio desde hace dos años.
Pese al desorden que impera en el transporte de las caponeras, en municipios como El Rosario, donde solo hay 7 mototaxis, se presta uno de los servicios más ordenados, según valoran algunos usuarios.
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