Los ocho recibieron en el barco militar estadounidense alimentación, ropa y traslado, mientras que la lancha en que llevaban la droga fue hundida.
Los detenidos podrían afrontar penas de hasta veinte años de cárcel por tráfico internacional de drogas, de acuerdo con las autoridades costarricenses.
Esta captura se realizó como parte de las acciones conjuntas que realizan los Estados Unidos y Costa Rica de cara a la reducción del narcotráfico.
[/doap_box][doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]P-6058 es la matrícula de la lancha de nombre de Yerelin-D, que fue detenida por los guardacostas norteamericanos en aguas costarricenses. En esa lancha decomisaron novecientos kilos de cocaína.[/doap_box]
La guardia costera de Estados Unidos entregó a las autoridades costarricenses a dos nicaragüenses, cuatro ticos, un ecuatoriano y un guatemalteco para que los juzguen por tráfico internacional de drogas, al haber sido capturados con casi una tonelada de cocaína en aguas del Pacífico.
Los ocho sospechosos fueron detenidos por guardacostas norteamericanos en aguas del Pacífico, a unas quinientas millas náuticas de las costas de Costa Rica el pasado 10 de diciembre.
Al momento de la detención les decomisaron novecientos kilos de cocaína que transportaban a bordo de una lancha de nombre Yerelin-D, con matrícula de Puntarenas P-6058.
La captura se dio como parte del acuerdo de patrullaje conjunto entre Estados Unidos y Costa Rica.
La entrega ocurrió el pasado jueves, informó ayer en la mañana el Ministerio de Seguridad.
CON ANTECEDENTES PENALES
Los costarricenses son de apellidos Aguirre, Lezama, Sánchez y Fuentes; este último con antecedentes por robo agravado y desobediencia a la autoridad, además de tener una orden de captura pendiente por robo agravado.
Los nicaragüenses con residencia legal en Costa Rica son de apellidos Estrella y Ruiz, además de un ecuatoriano de apellido Valencia y un guatemalteco de apellido Barahona.
El transbordo del barco estadounidense a la patrullera costarricense tuvo lugar a las 4:00 de la tarde del jueves, en la entrada del Golfo de Nicoya, Pacífico norte, donde oficiales del Guardacostas de Estados Unidos, agentes antidrogas y autoridades del Ministerio Público recibieron a los sospechosos junto con una muestra de la droga.
Cerca de las 8:00 de la noche de ese día los detenidos fueron llevados hasta la estación del Guardacostas de Caldera, Puntarenas, en el Pacífico central, a fin de transportarlos hasta la ciudad capital, donde serán procesados por el presunto delito de tráfico internacional de drogas.

LA PRENSA/ CORTESÍA MSP
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