El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, visitó en secreto el pasado fin de semana a los policías que vigilan la zona limítrofe con Nicaragua en el sector Caribe, donde existe un contencioso, informó hoy una fuente oficial.
El mandatario realizó un recorrido por la localidad de Punta Castilla, ubicada en la provincia de Limón, (Caribe) junto con el ministro de Seguridad Pública, Celso Gamboa y el director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), Mariano Figueres, indicó Casa Presidencial en un comunicado de prensa.
Solís entregó a los oficiales unos tamales elaborados por su familia y les dio un saludo de navidad y fin de año.
«Su trabajo es ejemplar y todo el pueblo de Costa Rica se los reconoce, porque las condiciones en las que laboran son de extrema dificultad. En estas fechas ustedes deberían estar con sus familias, pero se encuentran al servicio de la Patria», expresó el presidente.
La CIJ tramita desde 2010 una demanda de Costa Rica contra Nicaragua por una supuesta invasión a su territorio en Isla Calero o Isla Portillos, según San José; o Harbod Head, según Managua, en el marco de las obras de dragado del río San Juan.
Costa Rica acusó a Nicaragua de construir canales en territorio costarricense para unir el río con el mar Caribe, y además de causar destrozos a un humedal protegido por convenios internacionales.
En 2011 Nicaragua demandó a Costa Rica ante la CIJ por supuestos daños ambientales al río San Juan provocados durante la construcción de un camino de lastre de 160 kilómetros paralelo al afluente.
La CIJ tramita ambas demandas en un solo expediente y podría emitir una sentencia el próximo año y ordenó como medidas cautelares mantener despejada la zona en disputa y evitar acciones que agraven el conflicto.
Durante la visita Solís y su delegación inspeccionaron los equipos que se usan en la protección de la zona y corroboraron el buen uso que se le dan a esos objetos.
La zona fronteriza del lado del Caribe tiene condiciones complejas, ya que cuenta con playa, ríos y montañas, además de una gran riqueza ambiental «que debe ser protegida y que también es parte de las labores que deben cumplir los oficiales», cita el boletín.