Colombia vivió ayer una jornada de violencia guerrillera que dejó ocho muertos entre policías y militares, seis heridos y un desaparecido, horas antes de que entrara en vigor hoy un cese al fuego unilateral indefinido anunciado el martes por la delegación de paz de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El recrudecimiento de la actividad guerrillera se registró en los departamentos del Cauca y Norte de Santander, dos de las regiones más golpeadas por el conflicto armado.
El hecho más grave ocurrió en una zona rural de Santander de Quilichao (Cauca), donde en la madrugada murieron cinco soldados, otros cinco sufrieron heridas y uno desapareció en un combate con guerrilleros de la columna móvil Jacobo Arenas y el sexto frente de las FARC, según el Ejército.
Por su parte, la Policía informó que tres miembros de esa institución murieron en un ataque en el municipio de Toledo, en el norte de Santander, fronterizo con Venezuela.
A las FARC se atribuyó también un ataque con explosivos contra la Vía Panamericana, entre Cali y Popayán, ayer en la madrugada.
El presidente Juan Manuel Santos y su jefe negociador en los diálogos con las FARC, Humberto de la Calle, lamentaron la muerte de los militares y policías y de otros dos soldados que fallecieron el miércoles en Arauca, en un ataque al parecer del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que está en diálogos “exploratorios” con el Gobierno.
“Esa es la guerra que yo quiero terminar”, dijo Santos durante la inauguración de un puesto policial en Itagüí, departamento de Antioquia. Por esa razón, ambos valoraron positivamente el cese al fuego unilateral prometido por las FARC porque consideran que acciones como esa contribuyen a reducir la intensidad del conflicto, aunque el Gobierno advirtió el miércoles que no aceptan las condiciones impuestas por la guerrilla.
Las FARC condicionaron la duración de su tregua unilateral a que sus unidades no sean atacadas por la fuerza pública y plantearon además una veeduría internacional.
“Es un gesto positivo en la dirección correcta. Yo espero que eso se complemente con otros gestos, para ir desescalando este conflicto. Y espero que esto también contribuya a acelerar los resultados de las conversaciones en La Habana, para llegar, ahí sí, a ese cese al fuego bilateral y definitivo, que le ponga fin a esta guerra”, manifestó Santos.
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