La pequeña batió sus alas

A Titi Reina y Andy,/en el gran día...

A Titi Reina y Andy,
en el gran día

I

Moribundo y caprichoso un rayito de sol
dibuja el campanario de crepuscular encanto.
Titilantes cirios encienden sueños, rostros y vitrales.
¿Habrá llegado la cantata regia de Caná de Galilea
y jolgorio de panderetas en vísperas del Niño?
¡Ángelus nupcial de acordes y presagios!

II

En tu nombre, madre, batiré mis alas hacia
confines de alegrías, desafíos y tropiezos.
Gracias, padre, por hacerme caballitos
correteando a Pepe Grillo y Mamá Chilindrá.
¿Podré olvidar la canastita llena de botones
que tejerá rayuelas al fragor de mis andares?

III

¡Majestad de embrujos y cariños nacarados!
¡Espérame un ratito, aún no quiero que te vayas!
Loco y sin más coartada que sus infantiles magias,
el papá arrebatado desfila cortejando a la criatura,
mientras de su ojal de corazones brotan
mares de sangre transfigurados en una rosa.

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