Un balance necesario

Uno de los temas más simples y al mismo tiempo complejos de la educación financiera es lograr un cambio de hábitos sostenible, para tener la disciplina de ahorrar cuando existe algún dinero disponible y de salir de la zona de confort para aumentar las fuentes o niveles de ingresos.

Uno de los temas más simples y al mismo tiempo complejos de la educación financiera es lograr un cambio de hábitos sostenible, para tener la disciplina de ahorrar cuando existe algún dinero disponible y de salir de la zona de confort para aumentar las fuentes o niveles de ingresos.

La experiencia de implementar la educación financiera en regiones distintas como América Latina y África, me ha enseñado que es necesario crear un delicado balance entre los factores de motivación y de autocontrol que motivan el cambio de percepciones, actitudes y comportamientos (hábitos de manejo de dinero).

En algunos casos es necesario “mostrar el dinero que hay sobre la mesa para las personas”; vale decir explicitar claramente los beneficios que pueden esperarse del cambio, indicando también los costos y sacrificios que es/será necesario realizar para lograr alcanzar la recompensa.

En otros casos, es necesario “mostrar el dolor/sufrimiento/consecuencias de no cambiar”. Explicitando que si no hay un cambio concreto de acciones en la forma de manejar el dinero y sobre todo en la disciplina de mantener esas acciones en el tiempo, no es realista esperar cambio en los resultados.

La línea de balance enfrenta un delicado equilibrio entre el factor compromiso/motivación y el factor miedo/temor así como la natural resistencia al cambio. Como reza una frase oriental: “Todo precisa una razón”.

La necesidad de balance también aplica para la enseñanza y el aprendizaje de la misma educación financiera.

Por un lado es necesario encontrar un equilibrio entre los factores de creatividad y los del control del proceso de aprendizaje manteniendo un rigor metodológico y levantando medidas de control de cambios y resultados.

Por otro lado se precisa enco

ntrar un balance de interactividad entre la persona que enseña y la que aprende, para poder aclarar las dudas/preguntas que se vayan presentando en el proceso contrapuesto a la necesidad de poder manejar procesos masivos de desarrollo de capacidades (dada la enorme necesidad de una educación financiera masiva, efectiva, fácil de entender, útil y divertida).

La disciplina del cambio puede crearse con motivación y control; y en el caso de la educación financiera hablamos fundamentalmente de un proceso de autocontrol y automotivación personal y vivencial; donde cada día se toman pequeñas decisiones mejor informadas que permiten tomar un mejor control del dinero y de su propia vida a cada persona.

(*)[email protected] – Aprende más en: www.123libertadfinanciera.com

Economía Economía educación financiera Nicaragu archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí