Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) declararon ayer un cese el fuego unilateral “por tiempo indefinido, que debe transformarse en armisticio”, y que solo dará por terminado si sus unidades son atacadas por el Ejército.
Aunque se esperaba que las FARC anunciaran una tregua navideña, como en 2012 y 2013, sorprendió que esta vez sea por tiempo indefinido, que sucede por primera vez desde que partieron en noviembre de 2012 los diálogos de paz en Cuba. El gobierno de Juan Manuel Santos se niega a aceptar un cese el fuego temporal o definitivo.
En el anuncio, hecho a través de un comunicado, firmado por el secretariado de su Estado Mayor Central, su máximo órgano, y publicado en el blog de su delegación de paz en Cuba, la guerrilla destacó que aspira a contar “con la veeduría de Unasur, Celac, el CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja)” para garantizar el “éxito” de la tregua, que “entrará en vigor a las 00:01 horas del 20 de diciembre (…) si para la fecha se cuenta con la disposición de verificación de al menos una de las organizaciones mencionadas”.
TREGUA OBLIGA A SANTOS A “RESPONDER”
El director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos, de Colombia, Jorge Restrepo, consideró que con esta tregua “el Gobierno tiene que responder muy rápidamente con una muy buena idea, que podría ser una suspensión de operaciones ofensivas contra las FARC (…) y de esa respuesta va a depender lo que pase en adelante”.
En el diálogo, las partes han consensuado tres de los seis temas en agenda: reforma rural (mayo 2013), participación política de la guerrilla (noviembre 2013) y solución al problema de las drogas ilícitas (mayo 2014).
Restan los asuntos más complejos, como la reparación de las víctimas —en discusión actualmente—, el abandono de las armas, y debe elegirse un mecanismo de refrendación de un eventual acuerdo de paz.
Desde que comenzaron las negociaciones de paz en La Habana, en noviembre de 2012, las FARC han decretado un alto el fuego en cuatro ocasiones, pero el presidente Juan Manuel Santos no ha accedido a sumarse a ellos, pues sostiene que serían aprovechados por la guerrilla para fortalecerse militarmente.
“El cese de hoy revive aquel de los años ochenta, un chantaje para que no los atacaran y fortalecerse”, escribió este miércoles en Twitter el expresidente derechista y actual senador Álvaro Uribe, un crítico del proceso de paz.
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