El Barcelona abusó, casi sin quererlo, de un ilusionado Huesca (8-1), en un partido con poca historia en el que los azulgranas menos habituales aprovecharon la oportunidad para reivindicarse e imprimir el billete a los octavos de final de la Copa del Rey.
Pedro autor de un triplete, Sergi Roberto e Iniesta en el primer tiempo, y Adriano, Adama y Sandro en el segundo, firmaron los goles con los que los azulgranas amenizaron la noche histórica de los aragoneses, quienes celebraron su debut en el Camp Nou con gol de Carlos David ya al final.
Fue la noche de la ilusión para el Huesca, que por vez primera en su historia disputaba un partido en el Camp Nou, y de la reivindicación para los actores secundarios del Barcelona.
Y es que con la eliminatoria sentenciada apostó Luis Enrique por un once con tan solo dos teóricos pesos pesados Mascherano e Iniesta que jugaron de inicio junto con una mezcla de poco habituales.
Una de las principales novedades, además del debut del guardameta Jordi Masip, fue la entrada del casi descartado Martín Montoya en el lateral derecho en detrimento de Douglas Pereira, quien sí que salió de inicio en la ida.
A pesar de la goleada final, el líder del Grupo II de la Segunda B empezó serio, sin complejos, con ganas de disfrutar de una noche histórica.
Quizá por ello, los jugadores de Luis García Tevenet, aprovechándose de la apatía defensiva de su rival en los primeros compases del primer tiempo, gozaron de dos claras ocasiones con Esneider como protagonista.
No estaba cómodo el Barcelona, con dificultades en ataque estático y muy limitado por la buena disposición defensiva de su rival.
En estas, el primer gol de los de Luis Enrique llegó en una transición rápida. Rafinha asistió al espacio para Munir, quien con el exterior de su zurda trazó un centro preciso que cabeceó de manera acrobática (1-0, min. 20).
Si en el primer gol apareció Rafinha, en el segundo el protagonista fue Iniesta con una asistencia marca de la casa que dejó solo a Pedro, que en el mano a mano con Jiménez no falló (2-0, min.26).
A la magia de los centrocampistas se unió el desterrado Martín Montoya. Suya fue la asistencia desde la línea de fondo la que aprovechó en el interior del área a Sergi Roberto para firmar el tercero (min. 28).
Echó el freno unos minutos el Barcelona, mientras el Huesca hacía lo que podía para frenar la sangría goleadora que se reactivaría en el minuto 39 (4-0) con un disparo cruzado de Iniesta tras una interminable sucesión de toques en la frontal.
Antes del descanso Pedro firmó el hat trick con un gol de nueve, mientras que el Huesca, después de casi 40 minutos sin acercarse al área, tuvo el gol con una contragolpe de Bernal, pero su disparo salió desviado.
Bajó el ritmo ofensivo el Barcelona, mientras el Huesca, consciente de sus carencias defensivas, intentaba ordenarse defensivamente para evitar que su rival ampliara la goleada. Se derrumbó psicológicamente y tácticamente el Huesca, que en 23 minutos recibiría cuatro goles más de un Barsa que, tras en el primer tanto, mejoró colectivamente.
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