Los hermanos Juan Francisco y Olivia Suárez Miranda, además de Noel y Wilfredo, de apellidos Calonge, tendrán que enfrentar juicio el 13 de febrero por los delitos de asesinato y robo agravado en perjuicio de Petronila Mendoza Hernández y sus tres hijos: Nayelis (8) Aarón (3) y Joel (15).
Ayer se realizó la audiencia inicial del proceso y la juez de Audiencias, doctora Yajaira Portillo, determinó que había suficientes elementos para remitir la causa a juicio.
Los acusados se mantienen en prisión preventiva y, según la acusación, como presuntos autores intelectuales y materiales planearon, prepararon y perpetraron la masacre contra las indefensas víctimas el pasado 27 de noviembre, en la comarca San Antonio, Camoapa.
“El crimen fue por maldad, porque si había un conflicto de tierra que se ventilaba en los tribunales allí se iba a decidir, pero lo que pasa es que son gente desenfrenada con una condcuta criminal”. Frank Gutiérrez, acusador.
La audiencia se celebró a puertas cerradas, mientras en las afueras un centenar de personas procedentes de El Ayote, de donde son originarios los hermanos Calonge, llegaron a pedir su libertad y a darles respaldo, aduciendo que son inocentes.
El abogado acusador, Frank Gutiérrez, dijo que la familia de las víctimas ha recibido amenazas.
José Miguel Suárez Barrera manifestó que aún está consternado por la masacre de su familia y pide que los asesinos de sus hijos paguen por el crimen.
“Si ellos me hubieran pedido toda la tierra (en litigio) yo se las doy por la vida de mis hijos”, susurró con el rostro compungido Suárez Barrera.
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