Hasta hace un año la esquina del antiguo Banic, donde ahora existe un casino, se había salvado de la invasión comercial que sufre la ciudad de Chinandega, pero este año luce más convulsionada que nunca con ventas de ropa, frutas, comidas, sillas y mesas, incluida una estufa.
Tradiciones religiosas han sido suspendidas ante el caos comercial y hace cinco años fue la última vez que se realizó la famosa pastorela en la Calle El Calvario, igual ocurrió con el Vía Crucis, los viernes santos.
Miguel Rosales, político liberal que permanece en Managua la mayoría del tiempo, dijo que está preocupado por la falta de planificación urbanística de la ciudad. Comentó que los comerciantes han colocado los artículos en las calles y así la ciudadanía no puede caminar con tranquilidad.
Según Rosales reordenar incluye al transporte porque resulta imposible desplazarse con rapidez en los vehículos, además del uso incontrolable de los triciclos.
El médico William José Rivas Castillo, culpó a las autoridades del caos en la ciudad, lo que hace imposible la circulación.
AUTORIDADES NO TIENEN VOLUNTAD
Las autoridades no tienen el valor suficiente o reciben órdenes, que con tal de cobrar el impuesto no les importa donde se vayan acomodando las gentes, sucede que ni la Policía ni la municipalidad ponen el orden refirió.
Por ahora la Alcaldía dispone de tramos sin utilizar en la zona posterior del mercado de mayoreo El Bisne, sin que se ejecute un plan de reubicación del comercio informal que avanza entre calles y aceras del casco urbano.
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