Un mundo en caos permanente

Nuestro mundo después de dos guerras mundiales, hace 80 años la última, en la que ha vivido el mundo en una relativa calma, parece por lo que hemos visto cualquiera de los conflictos que están vivos puede desatar una III Guerra Mundial que podría terminar con el mundo tal como lo conocemos hoy.

Sin novedad en el frente, la absurda brutalidad de la guerra

La guerra acarrea enormes desastres y caos, desesperación, demencia, dolor y muertes por decenas de millones de almas, que complican y desquician el statu quo, provocan enormes costos en material bélico e infraestructura, y siembran resquemores que seguramente durarán mucho tiempo antes de que se restablezca la confianza y la seguridad entre las naciones.

El caos, fin de la democracia

El objetivo de estos grupos de control es una polarización esquizofrénica en la que el Estado y el Gobierno se transforman en el enemigo a embestir por una militancia enceguecida por las injusticias

Fauda

No hay forma humana que árabes e israelíes lleguen a acuerdos razonables. Mientras los palestinos sueñen con echar a los judíos al mar, eso no es posible.

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