El próximo 18 de diciembre está previsto que la mesa de revisión del Salario Mínimo se instale oficialmente. A la reunión están convocados los representantes del Gobierno, la empresa privada y sindicatos, los que se sentarán una vez más para discutir la nueva paga mínima que regirá en el primer semestre de 2015, según mandata la Ley del Salario Mínimo.
[doap_box title=»PIDEN 15% DE AJUSTE» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]La Central Sandinista de Trabajadores pedirá en el arranque de las negociaciones del Salario Mínimo un aumento del 15 por ciento para que se pueda compensar la reducción de un 14 por ciento del poder de compra de los trabajadores, dijo ayer el secretario de dicha organización, Roberto González, quien aseguró que el cálculo incorpora el comportamiento de la canasta básica y crecimiento económico.[/doap_box][doap_box title=»PEDIRÁN REVISIÓN A ZONA FRANCA» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]El secretario de la Central Sandinista de Trabajadores (CST), Roberto González, dijo que por ahora el ajuste del ocho por ciento en el salario de los trabajadores de zona franca está plasmado en papel, pero indicó que pedirán que este se revise debido a que no se ha cumplido el convenio colectivo pactado con ese sector.
González reconoció que actualmente la industria de confección, que es la que genera la mayoría de empleo en zona franca, está en vilo por el fin del beneficio conocido como Niveles de Preferencias Arancelaria (TPL, por sus siglas en inglés), el 31 de diciembre, pero eso no justifica el incumplimiento del convenio que incluye un programa de vivienda para los trabajadores. También se ha incumplido en la entrega por parte de la Empresa de Alimentos Básicos (Enabas) de víveres a precios más justos para los trabajadores.[/doap_box]
La idea de instalar más temprano la mesa es para evitar el estira y encoge que tradicionalmente ocurre con estas revisiones, que tardan hasta 60 días, en detrimento de los más de cien mil trabajadores que esperan ese ajuste.
Y mientras la empresa privada se opone a pagar de forma retroactiva, porque efectivamente la Ley no obliga a hacerlo de esa forma, cada vez que fracasa una de las sesiones los trabajadores pierden la oportunidad de obtener mejores ingresos y aliviar su deteriorado poder de compra.
Una pérdida en la capacidad de compra, que la Central Sandinista de Trabajadores (CST), calcula desde ahora en casi 14 por ciento en lo que va del año, por la ola alcista en los alimentos tan imprescindibles en la dieta de los nicaragüenses como el frijol, que llegó a alcanzar los 35 córdobas en este segundo semestre en el interior del país, mientras que en Managua superó los 30 córdobas.
Si bien el grano ha empezado a bajar y se vende en los mercados a menos de veinte córdobas, este todavía está por encima de 11.16 córdobas que se vendía en enero pasado, según el monitoreo mensual del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), disponible en su portal electrónico.
El artículo ocho de la Ley del Salario Mínimo ordena que para fijar el ajuste se debe tomar como referencia el costo de la Canasta Básica, y en ese sentido los datos del Banco Central de Nicaragua, indican que a noviembre esta se sitúa en 12,383.4 córdobas, 1,340 córdobas más que en diciembre del año pasado.
El mayor incremento se ha dado en los alimentos, cuyo gasto ha pasado de 7,027.1 córdobas en diciembre, a 8,327.2 córdobas en el penúltimo mes de este año. Es decir que respecto a casi un año, los hogares hoy requieren unos 1,300 córdobas más para comprar los alimentos que integran la canasta básica, la que está diseñada con base en los requerimientos básicos de calorías que necesitan cuatro adultos y dos niños.
Una de las propuestas que presentará la CST ante los miembros de la Comisión del Salario Mínimo, según su secretario Roberto González, es que los empresarios se comprometan por escrito a estabilizar el precio de diez productos claves para los hogares: arroz, pollo, frijol, azúcar, aceite, pan, leche, huevo, entre otros.
La iniciativa parece atractiva, considera el presidente de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar, Luis Barbosa, pero está convencido de que no progresará porque el primero que bloqueará la propuesta es el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y en segundo lugar duda que se consiga el respaldo del Gobierno, al que acusarían de procurar un control de precio como en los años ochenta.
González aclara que la propuesta no estaría encaminada a controlar precios, pero sí que los empresarios se comprometan a no exagerar en los incrementos.
Y es que efectivamente este año el Cosep ya logró trabar en la Asamblea Nacional una iniciativa de ley que presentó la bancada opositora, que buscaba el control de precio de ocho productos de la canasta básica, aduciendo que la misma sería un retroceso en los esfuerzos de libertad económica y que traería repercusiones contraproducentes en la economía.
Una posición de la empresa privada que también respaldaron los diputados sandinistas entre estos el diputado Wálmaro Gutiérrez, quien consideró que la misma provocaría desabastecimiento, haría crecer el mercado negro y desincentivaría a los productores.
Para Barbosa, el Gobierno está haciendo lo suyo para evitar alzas, mediante la importación de granos básicos como el frijol y el maíz.
En el informe sobre el comportamiento del Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) a octubre de este año, el Banco Central informó que el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) ha importado 6,300 toneladas de frijol rojo y 27,400 toneladas métricas de maíz blanco.
Rechazan un dígito
En lo que no están de acuerdo los sindicalistas es que la empresa privada llegue a la mesa negociadora con una propuesta de ajuste de un dígito para todo el 2015, al recordar que en este segundo semestre los alimentos han subido debido a la escasez de granos básicos que ocasionó la sequía que azotó entre mayo y septiembre de este año.
Barbosa señala que de entrada tiene el comportamiento de la inflación que esperan cierre en más de siete por ciento y un crecimiento económico de 4.5 por ciento. A eso se deberá sumar un porcentaje adicional, señala, para avanzar en la cobertura del costo total de la canasta básica.
Hasta ahora solo los trabajadores de la construcción, establecimientos financieros y seguros pueden cubrir más del 60 por ciento de la canasta básica con un salario mínimo vigente desde septiembre de 6,410 córdobas. En tanto, los trabajadores del campo solo pueden adquirir cerca del treinta por ciento de los 53 productos de la cesta con un ingresos mínimo de 2,850.78 córdobas.
La inflación acumulada a noviembre se ubicó en 6.50 por ciento, superior al 4.58 por ciento de igual periodo del año pasado. Y el crecimiento de la actividad económica se situó en octubre en 3.7 por ciento.
Pero el presidente del Cosep, José Adán Aguerri, ya dijo en semanas pasadas que no darán más de un dígito en aumento salarial.
El presidente de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar, Luis Barbosa, dijo que si bien el próximo 18 de diciembre están convocados por el Ministerio del Trabajo para la instalación de la mesa negociadora del salario mínimo, la revisión como tal arrancaría hasta el próximo año. Barbosa dijo que el 19 de diciembre el Estado iría de vacaciones hasta la primera semana de enero, por tanto cree que el jueves solo se hablará de la calendarización de las reuniones y de aspectos técnicos. Confía no obstante que las reuniones no se alarguen para no sacrificar a los trabajadores.
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