Unos 200 jóvenes y adolescentes que hasta ayer estaban involucrados en pandillas en algunos sectores (barrios) de la ciudad de Somoto y en varias comunidades del municipio de San Lucas, en el departamento de Madriz, decidieron dejar esas agrupaciones juveniles e integrarse a la vida normal.
Eso ocurrió en un acto de demostración de buena voluntad que se realizó al mediodía del lunes en el edificio del Centro de Iniciativas para el Desarrollo (Cides).
El acto fue presidido por la comisionada mayor Claudia Bermúdez, segunda jefa nacional de Asuntos Juveniles de la Policía Nacional, y la comisionada Dora Santeliz Casco, segunda al mando en Madriz, además del delegado del Ministerio de Gobernación, Evelio Obando, y el secretario político del FSLN, Nery Rodezno.
La comisionada Santeliz Casco dijo que el plan de prevención de la violencia inició en febrero de este año. Trabajamos con diez agrupaciones juveniles (pandillas) compuestas por unos 130 jóvenes en alto riesgo social y pandillas de Somoto y San Lucas, esfuerzo que se realizó con varias instituciones del Estado y que concluye con este resultado, apuntó.
TRABAJO CONJUNTO
Por su parte, la comisionada mayor Claudia Bermúdez destacó que el trabajo ha sido un esfuerzo conjunto interinstitucional que ha permitido crear conciencia entre los jóvenes, de ir abandonando las pandillas e incorporarse a la sociedad, cambiar sus vidas con nuevas oportunidades de trabajo, estudio y estabilidad en sus hogares.
Uno de los jóvenes del municipio de San Lucas, y que se identificó únicamente con el alias de El Alacrán, expresó que estaban cansados de andar huyendo de los mangachingas (policías).
Yo solo en la cholpa (preso) vivía y mi roquita (madre) tenía que andar vendiendo algunas cositas para sacarme de la bartolina, y ahora que se da esta oportunidad, pues tal vez nos dan trabajo y nos ayudan para salir adelante, indicó.
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