La Asociación de Personas con Discapacidad Física-Motora (Adifim) expuso a los magistrados del Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial, de la Corte Suprema de Justicia, las dificultades que enfrentan en los complejos judiciales, tanto en accesos como problemas técnicos en los procesos judiciales.
Según Juan Pío Ortiz, presidente de Adifim, aunque ellos se reunieron con el arquitecto del Complejo Judicial Central de Managua antes de su edificación, no se cumplió con las recomendaciones que dieron para tener pleno acceso al edificio. “Por ejemplo, el acceso a los ascensores mide menos de la norma establecida para que entre un discapacitado en silla de ruedas, igual la puerta de los baños dentro del complejo”, dijo Ortiz.
Otro obstáculo, según Ortiz, se presenta en los andenes del entorno del complejo, ya que miden menos de lo establecido: “Andan por 1.20 metros y deberían de ser de 1.50 metros”.
FALTA SISTEMA BRAILLE
Otro problema es que las señalizaciones dentro del complejo no están en lenguaje para ciegos (sistema Braille de escritura y lectura táctil).
Igual pasa durante los procedimientos judiciales: no hay condiciones para que una persona con discapacidad enfrente la justicia por falta de traductores de lenguaje de señas para las personas sordas o documentos en sistema Braille.
Ante esto el consejo de la Corte Suprema mandó a solicitar a los jueces en todo el país que informen de las causas donde las partes sean personas con discapacidad auditiva, según una circular de la secretaria de la CSJ, para cumplir con la Ley de Lenguaje de Señas nicaragüenses y darle acceso físico a las salas.
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