El gobierno de España transmitió al de Venezuela su “enorme malestar” por las declaraciones del presidente venezolano Nicolás Maduro, en las que culpó al exjefe del ejecutivo español, José María Aznar, de la muerte de más de un millón de personas en la Guerra de Irak del 2003.
Jesús Gracia, secretario de Estado español para la Cooperación e Iberoamérica, convocó al encargado de negocios de la embajada de Venezuela en Madrid, Julio García Jarpa, al Ministerio de Asuntos Exteriores y le pidió trasladar a su gobierno el “enorme malestar” por las “inadecuadas afirmaciones del presidente Maduro sobre el expresidente Aznar”, informaron fuentes diplomáticas españolas.
El secretario de Estado expresó al “segundo” de la embajada venezolana en España que ese tipo de declaraciones “no contribuyen en absoluto a crear un clima favorable en la relación bilateral”, agregaron las fuentes.
García Jarpa se limitó a comentar a su salida que “todo está muy bien”, pero que “oficialmente” no podía “emitir ninguna opinión”.
“Las declaraciones deben ser oficiales y, por lo tanto, debo informar a mi país de la situación” —continuó el “número dos” de la embajada venezolana—, “por ahora todo bien, como siempre hemos estado los españoles y los venezolanos”.
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