El incremento en los costos de producción que registraron las empresas en los últimos años, —provocado por la ola alcista que hasta hace unas semanas registraba el precio del petróleo—, las empujó a transformar su matriz energética para reducir esos costos. Una de las opciones que ayudó a resolver el problema fue invertir para generar energía a través de biomasa, que además es una fuente renovable que reduce la emisión de CO2.
Los primeros en dar el paso fueron los ingenios azucareros que ahora, además de generar la energía que requieren sus procesos de producción, venden al sistema de distribución nacional unos 60 megavatios durante la época de zafra.
El año pasado la fabricante de artículos de limpieza para el hogar, E. Chamorro Industrial decidió seguir los pasos de la industria azucarera, al sustituir el uso de búnker por la generación a partir de biomasa. Aunque en el último año compró la biomasa para generar la energía, el proyecto contempla que a partir del 2016 lo produzca a partir de pasto.
Para eso, se prevé el desarrollo de una finca energética de 142 manzanas en Granada, destinada a la siembra de pasto king grass. Adicionalmente, se diseñaron silos de almacenamiento de la biomasa con capacidad de 20 mil toneladas métricas en una finca de 10 manzanas, proyecto que potenció la creación de nuevos empleos para la comunidad.
EL SISTEMA DE GENERACIÓN
La iniciativa de esta industria, que fue presentada durante la III Feria de Innovación del Grupo Pellas realizada en julio de este año, cuenta con una caldera de combustión automática que genera 6,300 kg/h vapor, así como un sistema simultáneo de desmineralización de agua con una capacidad de servicio de 100 metros cúbicos por día y un lavador de humos y gases que garantizan una óptima calidad de aire.
Este esfuerzo empresarial coincide con la lucha que está haciendo Nicaragua para transformar la matriz eléctrica que depende principalmente de búnker, un derivado del petróleo.
Según cifras del Banco Central de Nicaragua, en el 2013 Nicaragua pagó 1,186 millones de dólares por la importación de petróleo, combustibles y lubricantes. Entre enero y septiembre de este año la inversión ha sido de 888 millones de dólares.
US$$1,186 millones gastó el año pasado Nicaragua en la importación de petróleo y sus derivados, según cifras del Banco Central de Nicaragua.
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