El cadáver de Emilio López García, cadete de taxi, fue hallado en estado de descomposición en una alcantarilla de la comarca El Portón, a varios kilómetros del lugar donde apareció incinerado el taxi BO 191 que conducía López, quien desapareció el pasado jueves. Familiares, vecinos y colegas del gremio de taxis esperaban encontrarlo con vida. El cuerpo tenía un golpe en la cabeza que aparentemente le provocó la muerte. Los restos de López fueron sepultados ayer en Boaco.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A