La lucha contra la corrupción en China, una de las prioridades del presidente chino, Xi Jinping, superó una nueva etapa con la detención y la expulsión del Partido Comunista Chino (PCC) del exministro de Seguridad Pública, Zhou Yongkang, la desgracia política más importante en 35 años.
Zhou Yongkang, expatrón del gigante petrolero China National Petroleum Corporation (CNPC), es una figura central de lo que muchos analistas denominan “la facción del petróleo” en el seno del PCC. Se trata de una red de influyentes responsables políticos, que mantienen vínculos con la lucrativa industria china de crudo.
Durante los levantamientos populares en las regiones autónomas del Tíbet en 2008 y de Xinjiang en 2009, feudo de la minoría musulmana de los uigures, el entonces jefe chino de seguridad destacó por el uso de la fuerza para reprimirlos.
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Según la agencia estatal de noticias Xinhua, Zhou, quien se retiró del poderoso buró político del PCC en 2012, filtró secretos del partido y del país durante su mandato y aceptó grandes sumas de dinero y propiedades personalmente y a través de su familia.
El anuncio convierte a Zhou, de 72 años, en el responsable de mayor rango del PCC investigado desde el procesamiento en 1980 de la famosa Banda de los Cuatro, que incluía a la viuda del exlíder Mao Zedong.
Abusó de sus poderes para ayudar a sus allegados, amantes y amigos a obtener grandes beneficios en contratos comerciales, lo que ocasionó grandes pérdidas a los activos del Estado, según Xinhua, que cita un comunicado del buró político.
El lenguaje utilizado por la agencia es inusualmente franco. Zhou cometió adulterio con numerosas mujeres y utilizó su poder para obtener sexo y dinero, explicó. Su comportamiento mancha la reputación del Partido, y perjudica gravemente a la causa del Partido y del pueblo, añadió.
La decisión de expulsar a Yongkang se acordó ayer en una reunión del buró político del comité central del Partido Comunista Chino. La expulsión de una responsable del PCC abre generalmente la vía a su inculpación, al reconocimiento de su culpabilidad durante un proceso y a su condena a prisión.
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