A pesar de que la ruta que une a Tola con el complejo turístico Guacalito de la Isla, en Rivas, es transitada frecuentemente y por vehículos de lujo, fue un sencillo microbús el que alteró la quietud de la comunidad El Coyol, ayer por la mañana.
Eddie Murray, Ken Singleton, Al Bumbry, Tippy Martínez y Denis Martínez visitaron las isletas de Granada el jueves y luego viajaron al complejo turístico Guacalito de la Isla, donde están hospedados. Jim Palmer se les uniría ayer.
Hoy tendrán un partido de golf, para el que esperan más de cien participantes. Los fondos que genere esta actividad serán para ayudar a la escuela de El Coyol y a la Academia de Beisbol Nicaragüense, ubicada en Nindirí, Masaya.
[/doap_box][doap_box title=»CAMPAÑA BRILLANTE» box_color=»#336699″ class=»aside-box»].318 bateó en 1980 Al Bumbry, en su mejor campaña, en la que además acumuló 205 hits, 118 carreras anotadas y 53 empujadas, más 44 robos, en un desempeño fantástico.[/doap_box]
Y es que desde el interior del microbús descendió un grupo de ex bigleaguers, quienes con su brillante historial, conocimientos y sobre todo amabilidad, cautivaron a los habitantes del pequeño poblado, que vivió un día muy especial.
Este día no se nos va a olvidar así nomás, dice Miguel Bustos, un niño de 13 años, quien al igual que otros 34 chavalos madrugó para estar temprano en el campo que Guacalito de la Isla acondicionó en una planicie bordeada por cerros.
Bustos y sus compañeritos pudieron estrechar la mano y recibir clínicas de beisbol de parte de los ex Grandes Ligas Eddie Murray, Ken Singleton, Tippy Martínez, Al Bumbry y Denis Martínez, el más ovacionado entre los visitantes.
Sean como ellos (como los bigleaguers). Sueñen con llegar a las Grandes Ligas. Pero hay que soñar y trabajar duro. Esa es la única forma de conseguirlo. Pero se puede. Yo lo hice. Significa que ustedes también pueden, les dijo Denis.
INSTRUCCIÓN DE LUJO
Hola, mi nombre es Ken Singleton, jugué 15 años en las Grandes Ligas y estoy aquí para ayudarles a mejorar su habilidad al batear, le dice el exartillero de los Orioles al primer grupo de niños con el que cambiará impresiones.
Singleton, un bateador de .282 de average con 246 jonrones en su carrera, es también analista para la cadena YES de los Yanquis de Nueva York. Su momento cumbre ocurrió en 1979, cuando disparó 35 jonrones y remolcó 111 carreras.
Batear es la habilidad atlética más difícil que existe, pero el que logra desarrollarla, va a jugar diario. Al batear, lo más importante es seleccionar el picheo. Ni muy arriba, ni muy abajo, sino donde ustedes creen que lo podrán conectar, les dice Singleton a los niños.
Unos metros más adelante, Eddie Murray tiene una forma más relajada para enseñar. Enfatiza en los fundamentos para fildear en el cuadro interior de la forma correcta, pero sobre todo, les indica a sus oyentes que tienen que divertirse a la hora de jugar.
Tienen que estar relajados. Eso les permitirá reaccionar mejor a la hora de fildear. Lo esencial son las piernas. Hay que entrenar duro y mantener el cuerpo suelto. Luego, tu misión es tratar de colocarte de frente a la bola. Ahí tendrán más chance de atraparla, señala Murray.
Murray, el único bateador ambidextro de la historia con más de 500 jonrones (504) y 3,000 hits en su carrera (3,255), les dice a los niños que hay que pensar en la familia y todos los beneficios que el beisbol tiene, pero sobre todo, lo más importante es divertirse.
Hay que tener las manos suaves. La rigidez no ayuda en nada. Y muy importante es poder controlar el cuerpo y la base son las piernas. El brazo hay que cuidarlo también, pero se usa de acuerdo con las circunstancias, agrega Murray.
INSTINTOS, NO TAMAÑO
A los lanzadores los atienden los Martínez, Denis y Tippy. Mientras el nica basa su enseñanza en la asistencia a las bases y en la forma correcta para cuidar corredores en las bases, Tippy habla del balance corporal y la entrega de los envíos.
El beisbol es asunto de instintos, más que de tamaño, dice al inicio Tippy. Él sabe de lo que habla. Solo medía 510 pies durante sus días como bigleaguer. Hay que jugar con el corazón, más que con los brazos y los pies, agrega.
Denis hace correcciones a los movimientos de los niños y de paso les cuenta que yo empecé a la edad de ustedes y el beisbol lo tenía en la cabeza todo el tiempo. Ustedes pueden llegar a destacarse, pero no se olviden de dos cosas: de ir a la escuela y de orar a Dios, afirma.
Al otro extremo, los jardineros son atendidos por Al Bumbry, el chispeante primer bate de los Orioles, quien fue Novato del Año en la Liga Americana en 1973, al batear .337, con 73 anotadas y 23 robos, a pesar de que solo medía 58 pies.
Al fildear elevados, lo más importante es aprender a leer la bola y dar el primer paso en la dirección correcta. Tu misión es tratar de colocarte bajo la bola y asegurarte de atraparla, indica Bumbry, mientras hace su exposición.
Y a través de un sistema dinámico y organizado, cada niño tuvo la oportunidad de vivir un día que realmente será inolvidable.
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