El operativo de búsqueda del cadete José Emilio López García se intensificó ayer con especialistas de criminalística, técnica canina, bomberos, efectivos del Ejército y taxistas. El jueves por la mañana fue encontrado incinerado el taxi blanco, placas BO 191, que conducía López.
El taxi fue encontrado en sectores aledaños a la presa El Diamante, a unas 200 varas del hogar de ancianos. Entre la población hay zozobra e incertidumbre, a medida que pasan las horas y la angustia se apodera de los familiares de López porque no saben si está vivo o muerto.
Mientras tanto los taxistas comentan lo sucedido con recelo y algunos exponen los riesgos que les ocasiona el trabajo al cual se dedican y se plantean poner en práctica algunas medidas de seguridad, ya que a pesar de que Boaco está incluido entre los más seguros, el gremio de taxistas ha sufrido la baja de cuatro de sus miembros, quienes han sido asesinados en diferentes fechas y lugares, quedando algunos casos pendientes por esclarecer.
Marlon José Miranda Rojas fue asesinado presuntamente para robarle en Matiguás, Matagalpa, luego de pasar recogiendo a tres personas, dos hombres y una mujer, en un hotel de Boaco, a los que habría llevado hacia el lugar donde fue encontrado muerto dentro del taxi que conducía, en febrero de este año.
TAXISTAS PREOCUPADOS
En el 2012, el cadete Javier del Carmen Martínez Reinosa, de 32 años, también fue asesinado de varias estocadas en el abdomen y cuello, en la comunidad Las Cañas, a cinco kilómetros de Boaco, en la carretera hacia Río Blanco, sin embargo el caso nunca fue esclarecido.
Cada vez que ocurre un crimen que involucra a los cadetes de taxi, el gremio se pone en alerta y expresan inseguridad, demandando apoyo de las autoridades.
“Los taxistas boaqueños estamos preocupados por la inseguridad en el gremio”, comentó con los pasajeros un conductor de taxi color gris.
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