Es una tradición que lleva 36 años, su protagonista es doña Violeta Ocampo, una exsecretaria de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua, durante el gobierno Somocista, derrocado por los sandinistas en 1979, por esa causa ella y su familia tuvo que exiliarse en Estados Unidos para resguadar sus vidas, pero el sandinismo no logró despojarla de sus creencias y tradiciones.
La ciudad de Sweetwater, el lugar donde se asentó la mayoría de los exiliados nicaragüenses en 1979, fue el escenario de la primera Purísima, desde entonces se convirtió en una tradición que se ha extendido a otras ciudades del condado Miami Dade, como la Pequeña Habana, Kendall y Hialeah, los lugares con mayor concentración de nicaragüenses.
A sus 87 años de edad, doña Violeta, prepara las galosinas, jueguetes y canastitas alusivas a la Purísima, que repartirán este próximo 7 de diciembre en el parqueo frente al restaurante Los Ranchos, donde hace más de tres décadas celebran una de las Purísimas más famosas en la ciudad de Sweetwater.
Ella trabajaba en la alcaldía de Sweetwater, como Policía de escuela y se acercaba el mes de diciembre. “Era el primer año en el exilio, me sentía triste porque mi madre era muy devota de la Purísima y nos inculcó la celebración, le dije al alcalde en ese entonces, Armando Penedo, que quería celebrarla, y él me dijo que lo hiciera que él nos ayudaba, así empezamos, había poco dinero, recuerdo también que yo hacía nacatamales para ganar más dinero, fue un tiempo duro pero estoy feliz y agradecida con este país”.
Con el apoyo de nicaragüenses como Lilliam Brautigam, María Elena Porras, Julio y Mirna Somoza, Alma Vega y Martha Canizales, han convertido la Purísima en una tradición en el Sur de la Florida.
Doña Violeta, cuenta que se prepara a lo largo del año, va comprando los regalos que harán durante la Purísima con el dinero de su retiro, igualmente aportan sus familiares y los miembros del comité de la Purísima. También se suman amigos y algunos políticos locales.
“Recibimos apoyo, todo esto es en homenaje a nuestra patrona, todo lo llevo debidamente anotado porque esto no es un negocio como hacen otras personas con la Purísima, nosotros aportamos y de lo que recibimos lo distribuimos en la Purísima, a veces llega tanta gente que no alcanza, pero también guardamos para las emergencias”, relata con emoción.
¿Cómo fue esa primera celebración en 1979?
“Hicimos la novena, la celebramos en ocho casas, una cada noche y el noveno día lo celebramos en la iglesia Divina Providencia. Hubo un órgano musical, flores y el canto de -Eduardo- Guayo González –ganador del Festival de la OTI en 1974-, la pasamos contentos porque celebramos a nuestra patrona, la virgen María”.
La Purísima se ha convertido también en una tradición en la Divina Providencia, la celebran en el parqueo de la iglesia, y se involucran feligreses de otras nacionalidades levantando altares con la imagen de María.
En 1980, la festividad religiosa fue realizada en un predio en construcción en la 107 avenida y la West Flagler. “Estaban construyendo la Plaza comercial, donde está ahora Los Ranchos, desde entonces la hemos celebrado ahí, todos los alcaldes de Sweetwater, nos han apoyado, solo Manuel –Manny- Maroño, nos quería quitar de ahí y hacer pagar a los Policías 400 dólares, pero hablé con el jefe de la Policía Robert Ochoa, y él me dijo que no me preocupara”.
El ex alcalde Manny Maroño, que guarda prisión por actos de corrupción, había prohibido la realización de la festividad en la vía pública, alegando razones de seguridad para evitar accidentes. El alcalde destinaría a partir del 2013, un área cerrada para la Purísima, sin embargo, en marzo de ese año fue detenido y sentenciado a 40 meses de cárcel.
El sustituto de Maroño, José M. Díaz, destino desde el 2013, el área cerrada para la Purísima, pero también permite la celebración en casas, comercios y la iglesia de la ciudad. Este año la celebración que apoya directamente la alcaldía en el área cerrada, hará la Purísima el 6 de diciembre, un día antes de la tradicional fecha religiosa a petición de la organización que la promueve, misma que en ocasiones anteriores ha contado con el patrocinio de instituciones del régimen de Daniel Ortega, uno de los responsables del exilio de miles de nicaragüenses.
Han pasado 36 años de celebración, doña Violeta dice que este año el comité pro celebración de la Purísima cuenta con dos nuevos integrantes jóvenes, sus nietas Escarleth Fernández y María José Sánchez, a quienes les ha inculcado las creencias y valores que heredó de su madre.
“Ya tengo 87 años, es hora que los jóvenes se vayan integrando para que la tradición continúe, ya estoy vieja y con un marcapasos –cardiaco-“.
La Purísima frente a los Ranchos, se realizará el domingo 7 de diciembre a partir de las 7:00 PM.
¿Qué siente usted celebrar la Purísima y ser una de las protagonistas de la celebración en Miami?
“No me siento protagonista, mi madre era muy devota y yo he continuado, lo hago por amor a nuestra patrona”, dice con voz entrecortada por la emoción.
