La opositora María Corina Machado inició ayer una nueva cruzada judicial. La fiscal Katherine Harington imputó a Machado por “el delito de conspiración, establecido y sancionado en el artículo 132 del Código Penal (venezolano)”, informó el Ministerio Público en un comunicado.
Machado fue acusada “por presuntamente tener vinculación con el plan magnicida contra el presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, lo cual tenía como propósito perturbar la paz del país”, dice el texto.
El plan fue denunciado en mayo por el dirigente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, quien mostró varios correos atribuidos a Machado en los que decía que había llegado la hora de acumular esfuerzos y obtener “el financiamiento para aniquilar a Maduro”.
Poco después Machado reconoció que los correos correspondían a sus cuentas, pero aseguró que ya no usaba esas direcciones y que ella no quería ni un magnicidio ni un golpe de Estado, sino la renuncia de Maduro.
Al salir de la Fiscalía tras más de dos horas de comparecencia, Machado indicó que la acusación es una “infamia” y que las pruebas presentadas son falsas, que buscan acallar sus críticas contra el Gobierno. Su abogado defensor, Tomás Arias, explicó que en esta ocasión “no se le dictó ninguna medida adicional que restrinja su libertad”, distinta a la que ya pesa sobre la diputada por imputaciones anteriores.
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