La falta de transparencia en la aplicación de la justicia y la falta de institucionalidad son considerados por monseñor Jorge Solórzano, secretario general de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), los grandes problemas que afronta la nación con el actual gobierno del presidente Daniel Ortega.
El obispo de la Diócesis de Granada asegura que Nicaragua es un país lleno de contradicciones, porque por un lado, goza de seguridad ciudadana, pero a la vez, siempre se vive una crisis institucional y jurídica que empaña la buenandanza del desarrollo de la nación.
“Hay cosas contradictorias en Nicaragua. Es increíble, por un lado ves que es el país más seguro de Latinoamérica. Por otro lado, lo que hemos dicho siempre los obispos, la falta de institucionalidad, que la hemos denunciado siempre. Es difícil entender este país y de repente sale El Güegüense del pueblo. Por un lado vivís bien, vivís tranquilo, hay seguridad. Yo tengo amigos en México, Guatemala, El Salvador y me dicen: ‘Quisiéramos vivir en Nicaragua porque ustedes viven felices por la seguridad’. Por otro lado, vemos que la justicia falla. Nicaragua es contradictoria”, reflexiona Solórzano.
RECONOCE LOGROSDEL GOBIERNO
Sin embargo, el obispo resalta los esfuerzos que el gobierno de Ortega ha hecho en materia de energía renovable y los tramos carreteros.
“Por un lado se ha logrado superar la crisis energética, me informaban que en Nicaragua ya el 45 por ciento de la energía ya no depende del petróleo, es un avance porque hay países europeos que aún no logran ese avance. También hay buenas carreteras y también hay seguridad ciudadana”, afirma el obispo de Granada.
LAMENTA FALTA DE SEGURIDAD JURÍDICA
Pero a criterio del obispo Solórzano, el gran “pegón” que afecta la imagen del país es la falta de seguridad jurídica e institucional.
“Lamentablemente no vemos seguridad jurídica y eso es lamentable, muy negativo. Muchos embajadores y empresarios me dicen: ‘Tenemos miedo porque mañana ya no está Ortega y no sabemos qué va pasar. Entonces no hay seguridad jurídica’”, dijo.
Sin embargo, el Gobierno, la empresa privada y las mismas encuestas reflejan el “buen desempeño de Nicaragua” en materia económica, pero tanto la Iglesia como la ciudadanía, lamentan la falta de seguridad jurídica e institucional.
GOBIERNO DEBE SER TRANSPARENTE CON CANAL
A monseñor Solórzano, obispo de la Diócesis de Granada, también le corresponde la administración eclesiástica del departamento de Rivas, donde la gente le expresa su preocupación por la falta de información en la construcción del Gran Canal Interoceánico, por lo que demanda al gobierno de Ortega, transparencia con la población que podría ser afectada en sus propiedades.
“Lo primero que he visto negativo es la falta de información y eso ha causado incertidumbre en la población que me dice que no les explican el proceso del proyecto; eso es negativo y la gente tiene derecho a conocer bien y con transparencia qué va a pasar con sus propiedades. A la gente cuando ya le tocás sus tierras, su cultura, su idiosincrasia, se enoja y la gente a mí me expresa: ‘Nosotros vamos a defendernos con la vida’. Incluso sandinistas me han dicho que defenderán sus tierras con la vida. Nosotros llamamos al Gobierno a la reflexión y que no engañen a la gente, que haya transparencia”, exhorta el secretario general de la CEN.
A juicio del guía espiritual, el Canal es viable para el país siempre que no se dañe el ecosistema y sea para beneficio a largo plazo para Nicaragua.
LA HISTORIA LO JUZGARÁ
En relación con el encuentro con Ortega y los obispos en mayo pasado, en la que los jerarcas católicos entregaron al mandatario una serie de demandas institucionales y sociales sobre la realidad del país, Solórzano asegura que la Iglesia tiene esperanzas en que Ortega responda, pero advierte que cuando los líderes no escuchan a su pueblo, la historia se encarga de juzgarlos.
“Nosotros como obispos hemos cumplido una misión y que él (Ortega) haga caso o no, nosotros no nos sentimos ignorados y la historia lo juzgará. El gran peligro que existe en los líderes, políticos y religiosos es que no escuchen la voz del pueblo”, sostiene el obispo Solórzano.
Aseguró que aunque Ortega no responda aún, llamó a la población a no perder la esperanza.
“Yo le puedo decir al pueblo de Nicaragua que nosotros los obispos y sacerdotes seguimos al lado del pueblo y que nunca como Iglesia vamos a ponernos al lado de los poderosos, sino que estaremos siempre con el pueblo. No hay que perder la esperanza”, enfatizó.
El prelado también explicó que los obispos de la CEN no tienen ninguna división por la coyuntura política y que están unidos en la defensa de la justicia y los derechos de los ciudadanos.
“Lo que pasa es que a veces se confunde la unidad con la uniformidad; la unidad no es la uniformidad, no es que todos pensamos igualito. Hay una gran riqueza, cada obispo es diferente en su forma de pensar, hay pluralidad, pero dentro de la pluralidad hay unidad en los obispos”, aclaró.
CAMBIO TOTAL DEL SISTEMA ELECTORAL
Solórzano afirmó que la Iglesia católica insiste en un cambio total en el sistema electoral para que las próximas elecciones nacionales gocen de transparencia y la ciudadanía pueda ir a votar con la seguridad de que su voto no será manipulado.
“Lo hemos dicho que debe haber un cambio total en el Consejo Supremo Electoral (CSE) y pedimos elecciones libres y vigiladas nacional e internacionalmente. Eso también se lo pedimos en el documento entregado al presidente (Ortega) en mayo pasado en la Nunciatura”.
Si no hay cambios en las estructuras del CSE, a juicio de Solórzano, la población no podrá votar con confianza.
“Hay desconfianza y la gente dice: ‘¿Para qué voy a ir si no sirve de nada? Igual se me lo roban (el voto), no me lo respetan’; y en eso tiene razón la gente y por eso nosotros pedimos un cambio del sistema electoral y que sea transparente”, demandó el obispo.
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