La exdiputada opositora María Corina Machado afirmó ayer que continuará en la búsqueda de un cambio pacífico de Gobierno en Venezuela, incluso mientras cumple con la orden de enfrentar cargos por su presunto vínculo con un plan para asesinar al presidente venezolano Nicolás Maduro.
Maduro quiere llevar a Venezuela al caos, y nosotros vamos en peligro, declaró Machado un día después de que la fiscalía informara que la exdiputada investigada desde marzo por una supuesta conspiración de golpe de Estado y magnicidio deberá acudir el 3 de diciembre al Ministerio Público en Caracas, donde le imputarán los cargos.
Destacó que los cargos pueden haber sido una represalia por exigir el miércoles la dimisión de cuatro rectores del Consejo Nacional Electoral.
Su defensa de los estudiantes presos en las protestas antigubernamentales que sacudieron al país en el primer semestre, sus denuncias de los atropellos, abusos y la corrupción del régimen o de la violación sistemática de los Derechos Humanos en Venezuela ante la comunidad internacional fueron otros de los argumentos esgrimidos por Machado.
Las autoridades judiciales prohibieron a Machado salir del país en junio, después de que el partido gobernante la despojó de su escaño en el Parlamento. Machado afirmó que las compañías aéreas no le venden boletos, incluso para vuelos nacionales.
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