Los conductores que utilizan la cuesta El Plomo corren el riesgo de deslizarse y perder la visibilidad por la polvareda. LAPRENSA/L. VILLAGRA

Cuesta quedó más peligrosa

Haber colocado tierra y arena en un tramo de 500 metros de la cuesta El Plomo después que una pipa derramó aceite la tarde de este sábado en los carriles descendentes de la vía, ha aumentado la probabilidad de peligro para los conductores que circulan por ahí.

Yo vengo bajando lento porque con cambio alto es peligroso porque uno frena y se desliza. No hay cono, no hay nada (que indiquen el peligro por la tierra en la cuesta El Plomo)”. Manuel Gómez,  conductor de un cabezal que trasladaba maíz. LA PRENSA/

Haber colocado tierra y arena en un tramo de 500 metros de la cuesta El Plomo después que una pipa derramó aceite la tarde de este sábado en los carriles descendentes de la vía, ha aumentado la probabilidad de peligro para los conductores que circulan por ahí.

A esta realidad se enfrentan todos los conductores de motos, carros, camionetas y camiones que bajan y suben la traficada pendiente que está ubicada en la parte oeste de Managua, sin presencia de agentes policiales en el sitio para regular el tráfico.

La situación se torna más peligrosa cuando no hay letreros informando que se tiró material en medio kilómetro y los vehículos se envuelven en nubes de polvo que dificultan la visibilidad. A Róger Olivas lo agarró de sorpresa la bajada.

Al bajar en una curva se encontró con que el pavimento estaba cubierto de tierra y tuvo que maniobrar para no perder el control de su camioneta.

“Ahora que está así es más peligroso, yo no sabía hasta ahorita que venía. Disminuí la velocidad y bajé con cuidado. Ahí se da vuelta rápido uno, ya hubieran barrido”, dijo Róger Olivas.

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“Yo vengo bajando lento porque con cambio alto es peligroso porque uno frena y se desliza. No hay cono, no hay nada (que indiquen el peligro por la tierra en la cuesta El Plomo)”.

Manuel Gómez, conductor de un cabezal que trasladaba maíz. LA PRENSA/ LISSA VILLAGRA

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Si bien la tierra se regó en dos carriles (los de bajada), la circulación de vehículos ha empujado el material a los otros dos carriles de subida, creando más riesgo al peligro habitual de la transitada cuesta que, con sus curvas en bajada, ya era peligrosa.

En la cuesta El Plomo ocurren accidentes de tránsito constantemente, por ello el Ministerio de Transporte e Infraestructura en julio construyó bordillos para dividir los carriles, pero resultó ser infuncional y se retiraron.

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