Un mercado ordenado y limpio para los comerciantes era la expectativa que la población jinotegana tenía del nuevo centro recién construido; sin embargo, varios cubículos vacíos y muchos comerciantes fuera de sus tramos vendiendo es lo que se aprecia a simple vista en el Rigoberto López Pérez.
A pesar de tener una estructura ordenada, varios vendedores han decidido salir de sus tramos para vender en las afueras ganando un poco a la competencia que espera a que los clientes lleguen a sus sitios establecidos.
Verónica Castillo es una de las comerciantes establecidas en el sector de los comedores y cafetines del mercado y dijo que se ve afectada por los comerciantes que prefieren vender afuera.
Comentó que los que más pierden son los vendedores de verduras porque afuera los perecederos también son ofrecidos por comerciantes.
A pesar de tener un cubículo establecido y de pagar doble impuesto, Graciela Gutiérrez Montenegro ha preferido vender verduras en la parada de buses, porque asegura que vende más que en su tramo.
NO SABEN
El intendente Carlos Ortiz no brindó detalles sobre el mercado y al preguntarle si tenía cifras de cuántos tramos vacíos hay, se limitó a decir que no se ha hecho un inventario, pero que son aproximadamente ochenta.
Cándida Rosa Castro es una de las comerciantes que ha buscado ayuda de la Alcaldía para que les reduzcan impuestos a los cafetines, argumentando que tienen un lugar menos espacioso que los comedores, pero explicó que no hay respuesta ni de la Intendencia, ni de la Alcaldía.
OBRA MILLONARIA
75 millones de córdobas costó la construcción del mercado de Jinotega en el 2012, según informes de la Alcaldía a medios oficialistas. En un inicio los cubículos construidos fueron totalmente ocupados y se estimaba unos cuatrocientos comerciantes. Actualmente son aproximadamente 1,200.
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