Los 18 países de la zona euro registraron un crecimiento de 0.2 por ciento en el tercer trimestre de 2014, mejor de lo pronosticado por los analistas, que señalan sin embargo la necesidad de que el Banco Central Europeo y los gobiernos nacionales actúen.
Las cifras reveladas ayer por la agencia europea de estadísticas Eurostast dan cuenta de una leve progresión del PIB mejor que la esperada por los analistas interrogados por DowJones Newswire.
Eurostat revisó al mismo tiempo al alza el crecimiento del primero y segundo trimestres, a 0.3 por ciento y 0.1 por ciento respectivamente, en vez de 0.2 y 0.0 por ciento anunciado antes. En relación con el mismo periodo del año anterior el crecimiento fue de 0.8 por ciento.
Pero estas cifras constituyen una modesta buena noticia, no hay que gritar victoria, indicó la portavoz de la Comisión Europea, Mina Adreeva.
Es un signo preocupante, a pesar de que un alza trimestral del PIB de 0.2 por ciento puede considerarse como una buena sorpresa, estimó Howard Archer, de IHS Global Insight. Según Christian Schulz, de Berenberg, es la prueba de que la zona euro pasa un mal momento, aunque no se encuentre en recesión o en una nueva crisis.
LAS SATISFACCIONES
Entre los motivos de satisfacción está el desempeño de España, la cuarta economía de la zona euro y una de las más castigadas por la crisis económica, que registró un crecimiento de 0.5 por ciento. En el segundo trimestre creció 0.6 por ciento y en el primero 0.4 por ciento.
Grecia confirma por su parte el vigor de su crecimiento tras seis años de recesión. El PIB se expandió 0.7 por ciento luego de 0.3 por ciento en el segundo trimestre.
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