Mariel Silva Barquero llora cuando recuerda los minutos de terror que vivió el pasado 4 de noviembre, a dos cuadras de la casa de sus padres en el barrio Campo Bruce de Managua, la que recién había abandonado.
Cuenta que su vehículo estaba en marcha cuando un hombre le disparó tres proyectiles que impactaron en la parte derecha de su automóvil, uno de ellos cerca del asiento del pasajero.
Silva, quien ayer acudió ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), relató que ante los disparos ella aceleró el vehículo placas M-203086, pero más adelante al llegar a una esquina una patrulla código 298, le interceptó el paso. Allí la alcanzó el hombre que le había disparado minutos antes y le colocó el arma en la sien, y le preguntó: “¿Quién sos vos? y ¿de dónde sos vos?”
“Si te querés llevar la camioneta llevátela le dije yo”, indicó Silva entre sollozos, quien agregó que ahí supo que quien la amenazaba era policía, pero nunca mostró su chapa.
2 personas viajaban en la camioneta placas M-203086, conducida por Mariel Silva Barquero, que fue impactada por tres balazos disparados por un oficial del Distrito Cuatro de la Policía.
La mujer criticó ante el secretario ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona, que lo peor fue cuando ella denunció el caso en el Distrito Cuatro de la Policía, donde no solamente le señalaron que “fue un error”, sino que le ofrecieron que quien puso en peligro su vida se disculparía.
Ella identifica al oficial como Fernando Valdez Chavarría, quien aparentemente está asignado a Inteligencia Policial y a quien denunció ante Asuntos Internos. Un oficial de apellido Rosales le justificó que Valdez le disparó porque se puso nervioso y que “él se precipitó a los hechos”.
“Yo siento miedo que este hombre tome represalias en contra mía y de mi familia, porque prácticamente yo miré que lo estaban protegiendo”, expuso Silva, tras señalar: “Por un error yo estuviera muerta”.
Silva señaló que igual pudo haber pasado con la señora que momentos antes ella le había dado un aventón a su casa en Memorial Sandino.
“Toda esta semana estuve con delirio de persecución, cuando miro a una patrulla, cuando miro un motorizado ya me parece que me pueden hacer algo”, sostuvo la denunciante.
QUE NO QUEDE EN IMPUNIDAD
El secretario ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona, condenó el acto bochornoso en el que es señalado nuevamente un oficial de la Policía Nacional.
Carmona se comprometió a dar seguimiento al caso para que “no quede en la impunidad”. El representante de la CPDH dijo que les preocupa la forma de actuación de la Policía.
“Pareciera que la Policía actuara con el ánimo de robarle a las personas, lo más grave aún es cuando hay exposición de personas al peligro, tentativa de homicidio al disparar a los ciudadanos sin motivo alguno, es decir, no ha habido el uso racional de fuerza como establece la ley”, expresó Carmona. Tras señalar que no es el primer caso que les denuncian.
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