Su cuerpo tocó el límite, pero por su mente guerrera no pasó la idea de abandonar la competencia. Donald McGregor Stadthagen mostró que se puede luchar con eficacia sin aspirar a la gloria y quedó posicionado en el puesto 425 de 3,135 competidores en la competencia llamada Iroman, debido a que solo hombres que tengan coraza de acero y corazón vehemente pueden finalizar.
Según las bases de la competencia, el tiempo de 5:22:40 (horas) es relativamente bueno. Para que Donald pudiera llegar hasta el escaño alcanzado tuvo que partir su alma en varias mitades, avasallar las fronteras del desvanecimiento y soportar las ataduras de las complejidades del evento.
El muchacho de 25 años advierte que todo se debe al entrenamiento previo, y posteriormente, cuando el cuerpo está a punto del colapso, la fuerza mental se encarga de mantenerlo.
En total fueron seis los nicaragüenses que se inscribieron, pero solo cinco compitieron en este triatlón de salvajismo puro, compuesto por una parte inicial de natación de 1.9 kilómetros en la bahía de Biscayne, después andar en bicicleta noventa kilómetros y por último 21 corriendo.
McGregor fue el que mejor cronometró entre los participantes pinoleros (Alejandro Soto, Gabriel Rosales, Manuel Vargas y Carlos Aburto). “Para lograrlo se debe entrenar disciplinadamente por varios meses antes del evento, nadando en mar abierto, pedaleando y corriendo por horas en la madrugada. También se tiene que conocer mucho sobre nutrición”, indicó el joven.
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