El despido de su cargo como titular de la Dirección de Resolución Alterna de Conflictos (Dirac), de la comandante guerrillera Leticia Herrera, un cuadro histórico del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), no es más que un abuso de poder y una violación a los derechos individuales y de libertad de expresión de un Gobierno que usa la represión para someter a las personas, sostienen sandinistas disidentes.
Lo anterior lo consideran la comandante Dora María Téllez y el coronel en retiro, Hugo Torres Jiménez, ambos de la disidencia sandinista.
En el libro Guerrillera, mujer y comandante de la Revolución Sandinista , Herrera relata pasajes poco conocidos del FSLN, así como la verdadera personalidad de algunos de sus cuadros históricos.
Los relatos del libro no gustaron al Gobierno, al punto que decidió dejar sin empleo a la comandante guerrillera, al ser cesanteada de su puesto en la Dirac.
“Lo mismo que hicieron con Salvador Montenegro, lo hacen ahora con Leticia Herrera, una mujer honesta y un cuadro de mucho valor histórico dentro del FSLN. Ellos han pagado un precio por ejercer su libertad de expresión; les están cobrando el precio de su libertad y el mensaje que quiere dar el Gobierno con esta represión es que nadie puede decir lo contrario de lo que la pareja presidencial usurpadora quiere que se hable. Ellos silencian a todo el que ejerce su libertad y el silencio para (Daniel) Ortega y (Rosario) Murillo es lo mejor. Ellos quieren un pueblo en silencio y sin memoria”, asegura Téllez.
RÉGIMEN TOTALITARIO
Por su parte, el coronel en retiro y disidente sandinista Hugo Torres Jiménez, dijo que no le sorprendía la acción del Gobierno en contra de Herrera. “Es una acción de represalia por su libro y no me sorprende, este es un régimen totalitario de corte dictatorial que no tolera la mínima opinión contraria a los designios de la pareja presidencial; esto te dice la mentalidad dictatorial que no acepta la mínima critica, ni observación personal en el marco de la libertad individual de cada persona”, analizó.
Torres indicó que el FSLN conducido por Ortega no acepta “ningún desvarío de cualquier miembro del FSLN que se salga de la línea oficial y esto ha pasado con diputados y viejos cuadros del partido. Mi solidaridad con Leticia Herrera, una mujer luchadora y honesta”.
OTRO PRONUNCIAMIENTO
Asimismo, la organización Católicas por el Derecho a Decidir se pronunció ayer sobre el caso de Herrera.
Magaly Quintana, dirigente de Católicas por el Derecho a Decidir, se declaró “indignada” por la decisión de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en represalia a su testimonio publicado en el libro Guerrillera, mujer y comandante de la Revolución Sandinista .
“Esta es una expresión más del autoritarismo y de la impunidad”, manifestó Quintana, quien considera que la reacción de los magistrados denota el temor que existe en el oficialismo a que “las miles de mujeres” que vivieron una experiencia similar en el pasado en el sandinismo comiencen a hablar.
“El fondo de esto es despedir a Leticia para callar a las miles de mujeres y los miles de casos que muchos de nosotros conocemos”, sostuvo Quintana, en referencia al testimonio de Herrera en el libro en el que no solo responsabiliza al magistrado Francisco Rosales por la muerte de Patricio Argüello Ryan, sino que relata un episodio en el que denuncia que cuando este residía en París y era jefe político, le habría hecho una proposición indecorosa, de que crearía las condiciones para buscar la forma de “cómo yo me vaya a acostar con él, aún sabiendo que estoy comprometida con René Tejada”.
Esto, según Quintana, explica los motivos por los cuales una ley tan progresista, como la Ley 779, Contra la Violencia Hacia la Mujer, pretendieron transformarla.
“Eso nos hace comprender el odio que le tienen a la Ley 779, porque el que empieza a agredir no se pone límites, ni frenos. Católicas por el Derecho a Decidir estamos indignadas ante esta situación”, insistió Quintana.
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