LeBron James batallando a lo interno con los Cavaliers de Cleveland. LA PRENSA/ AP

Sin impactos

El regreso a casa de LeBron James ha sido más espinoso de lo pensado, con unos Cleveland Cavaliers algo perdidos en la cancha y el superastro sin poder entenderse con sus nuevos compañeros, algunos de los cuales se niegan a ser desplazados de sus papeles protagónicos.

El regreso a casa de LeBron James ha sido más espinoso de lo pensado, con unos Cleveland Cavaliers algo perdidos en la cancha y el superastro sin poder entenderse con sus nuevos compañeros, algunos de los cuales se niegan a ser desplazados de sus papeles protagónicos.

El pobre arranque de campaña de los Cavaliers (1-3) tiene preocupado a sus seguidores y, según ha trascendido, parte de este mal paso se debe a desavenencias entre LeBron y Kyrie Irving.

El sitio ESPN.com reportó que después de la derrota que sufrió Cleveland la noche del martes ante Portland (101-82), LeBron e Irving intercambiaron palabras en el vestuario sobre la dirección y el flujo del partido.

[doap_box title=»HOUSTON NO AFLOJA» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]6-0 es el balance de los Rockets de Houston, quienes llevan un inicio perfecto de temporada. Su último éxito fue el 98-81 sobre los Spurs de San Antonio.[/doap_box]
Aunque los responsables de los Cavs calificaron la discusión de “saludable”, James se mostró descontento con la marcha del equipo, malestar que se agudizó al día siguiente con la derrota de Cleveland ante Utah (102-100).

“Hay una gran cantidad de malos hábitos que se han construido los últimos dos años”, dijo LeBron. “Cuando juegas ese estilo de baloncesto tienes que esforzarte mucho”.

De acuerdo con la publicación, LeBron desafió a Irving a ser un mejor creador de juego.

El desacuerdo parte de la cantidad de tiros que está tomando Irving en cada partido, una media de 18 por juego, superior a la que tenían los anteriores compañeros de James en el Miami Heat, Dwyane Wade y Chris Bosh.

Desde que Cleveland lo seleccionó en el draft hace tres años, Irving ha sido la bujía anotadora de la franquicia y se acostumbró a que el equipo jugara en función suya.

Tomar gran cantidad de disparos está en su ADN como jugador desde que estaba en la Liga universitaria y ahora le resulta difícil poner su joven ego a los pies del “Rey James”.

En los cuatro primeros partidos de esta campaña, Irving ha anotado 29 de 72 disparos, para una media de anotación de 18.6 puntos por encuentro.

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