La cónyuge de un detenido en la cárcel Modelo, de Tipitapa, denunció ayer en la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), que funcionarias de esa penitenciaría la obligaron a desvestirse para luego pasarle entre las piernas la tabla de detector de metales y hasta la obligaron a realizar veinte sentadillas.
Lo peor fue que la funcionaria no le permitió ingresar a la visita conyugal
pese a que en la requisa no le encontraron nada, pues ella les reclamó que lo que hacían con eso era atrasar la visita.
Entre lágrimas, la denunciante Gladys Jamileth Mejía relató el hecho vivido y teme que en las próximas visitas tomen represalias en su contra, así como en contra de su pareja.
“Me hizo pasar esa gran vergüenza delante de toda la gente, me dejó como veinte minutos ahí esperándola”, denunció Mejía quien agregó: “Me siento mal, me siento ofendida, ni le puedo expresar lo que siento”.
El secretario ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona, criticó “las prácticas inhumanas” que utilizan en el Sistema Penitenciario Nacional (SPN) en cuanto a las requisas. El defensor de derechos humanos dijo que tiene información de que este tipo de requisas son aleatorias.
Carmona recordó que hace más de dos años un grupo de mujeres denunció “este tipo de atropellos”, y que asumía que las autoridades del penal lo habían superado. Según dijo, hace un par de semanas recibieron denuncias similares de parte de algunas esposas de privados de libertad, hecho que condenó, pues a su criterio esta situación puede causar lesiones psicológicas a las afectadas.
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