Una situación tensa existe en el sector de Bilwas, Mulukukú, a causa de la presencia de miembros del Ejército de Nicaragua, que llegaron desde el martes pasado, a la finca El Tobobal, en busca de su propietario Juan Ernesto Lumbí.
Aparentemente, la presencia de grupos armados en comunidades como San Andrés y Bilwas, donde estarían reclutando a jóvenes campesinos, fue lo que motivó la presencia de las fuerzas especiales del Ejército, dijo una fuente de la zona.
Sin embargo, ni la Policía ni el Ejército explican por qué buscan a Lumbí. Al no localizarlo, los militares se habrían llevado amarrados a varios de los trabajadores de la finca, denunció uno de los empleados.
Hasta anoche había informaciones diversas sobre lo que ocurre en esa zona, pero esto mantiene atemorizadas a las familias del lugar.
Ante la falta de información precisa, en un inicio se llegó a rumorar la muerte de al menos dos de los retenidos, pero esto fue negado por el vocero del Ejército, coronel Manuel Guevara.
PÁRROCO CONFIRMA TENSIÓN
El párroco de Mulukukú, William Mora, refirió que según conoció de un delegado de la Palabra (de Dios) de esa comunidad, la situación es tensa y confusa.
“Hay diversas hipótesis, por lo visto, (dicen) de que llegó un grupo que no saben a qué se debe, preguntando por el señor dueño de la hacienda (Lumbí) y que al no estar se llevaron a trabajadores, sí saben que se los llevaron amarrados. No saben exactamente si hay muertos, otros dicen que sí hay muertos”, confió el sacerdote vía telefónica.
Óscar Tuckler, trabajador de la hacienda, afirmó que debió huir y esconderse después de que lo liberaron, pues él solo sabe que “es una gente armada que no se sabe si será el Ejército o la Policía”.
Tuckler dijo por teléfono que él también fue capturado y amarrado por los uniformados de verde olivo y pinto y luego dejado en libertad; no así su papá Francisco Tuckler Olivas, de 52 años y su hermano Arsenio Tuckler Oporta, de 16 años.
Desde su escondite Óscar señaló que probablemente sus parientes estén muertos, por lo que afirmó que él vivía momentos de “duelo”, pues no había podido levantar sus cuerpos y presumía que estaban tirados en los alrededores, porque “se oyeron disparos” después de que se los llevaron.
Entre otros de los que habrían sido capturados, según Óscar, está el hijo del dueño de la finca, Norlan Lumbí.
Óscar también denunció que fue amenazado (por los militares) de “que si llamaba o denunciaba, que me iban a matar”.
El martes, dijo el campesino, muy temprano “nos agarraron y nos amarraron y nos llevaron a la hacienda El Tobobal… nos investigaron, nos pusieron boca abajo, que no levantáramos la mirada”.
A varios de ellos los dejaron amarrados en el corral, incluyendo al mandador de la finca, después los sacaron y “posiblemente les quitaron la vida”, dijo Óscar. Las presunciones del denunciante se basan en que los militares les insistieron en “que si no decían la verdad, que éramos delincuentes (o) que si el patrón no aparecía, los iban a matar”.
Y agregó: “nos están acumulando cosas como si hemos sido criminales, en la comunidad hay testigos que somos trabajadores”.
OPERATIVO CONTRA CULTIVADORES DE MARIHUANA
Por su parte, el coronel Guevara confirmó que el Ejército y la Policía realizan un operativo contra narcotraficantes que ha dejado varios capturados, pero no precisó la cantidad.
El vocero militar no especificó cómo fue que llegaron al lugar. Pero sí indicó que el Ejército de Nicaragua “está coadyuvando” con la Policía Nacional en la realización de “un plan contra elementos delincuenciales, estos delincuentes se dedican al cultivo y tráfico de marihuana, de igual manera a realizar y cometer delitos conexos”.
Y según Guevara, esos “elementos delincuenciales” han sido denunciados por pobladores del sector “que ha sido afectado por el abigeato, extorsión, robo, secuestro y asesinato de familiares, entre otros”.
Guevara anunció que será la Policía la que va a ampliar sobre los resultados de estos planes. No obstante, no precisó si Lumbí es uno de los que persiguen.
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